Frente a la Legislatura, mientras se repartían los diez mil cuadernos escolares – producidos por los cooperativistas- podía verse a estudiantes de la región y a vecinos de todas las edades llevándose material gráfico.
El método de protesta que eligieron los trabajadores es el mismo que el 23 de agosto utilizaron productores agrarios cuando regalaron manzanas en Plaza de Mayo, o a mediados de este mes, cuando otros manifestantes entregaron 20 mil kilos de verduras en el mismo lugar.
El reclamo esta vez fue en La Plata porque la Cámara de Diputados bonaerense trata un proyecto de Ley de Expropiación que permitirá a la gráfica evitar perder 200 puestos de trabajo. Los manifestantes anticiparon que van a participar de la próxima sesión, convocada para el próximo martes 27 de setiembre, para insistir con su tratamiento.
Los trabajadores de esta gráfica ubicada en Garín, Escobar, se encuentran alquilando al juzgado que dictó la quiebra el predio donde funcionan sus instalaciones. El próximo 30 de octubre se vence el contrato de alquiler y la Justicia no ha dado señales de avanzar en su renovación.
De no renovarse el contrato, el establecimiento iría a remate y los cooperativistas perderían sus puestos de trabajo. Lograr la aprobación de esta Ley permitirá conservar los empleos de cientos de trabajadores, aseguran.
La cooperativa, que está en funcionamiento desde el cierre de la empresa dispuesta por sus dueños, puede producir manuales escolares, revistas académicas y otras impresiones que llevan adelante los distintos ministerios y dependencias estatales.
A fines del año pasado Madygraf imprimió diez mil cuadernos para los alumnos en las escuelas más carenciadas del Gran Buenos Aires y este año imprimieron 20 mil cuadernos más para repartir a sectores vulnerables.
El 11 de Agosto de 2014, los directivos de RR Donnelley Argentina S.A. luego de huir del país, cerraron el establecimiento y presentaron su propio pedido de quiebra y quedaron despedidos más de cuatrocientos trabajadores. Tanto la AFIP como los trabajadores realizaron denuncias penales y de vaciamiento y quiebra fraudulenta, que aún siguen en curso. Doscientos trabajadores continúan hoy la producción a través de la Cooperativa de Trabajo Madygraf.