Un proyecto de ley presentado en la legislatura bonaerense por la diputada de Unión por la Patria (UxP) Lucía Klug propone grabas con un gravamen al gas metano que emiten las vacas durante su proceso digestivo, y que se esparce en el medio ambiente por los pedos (llamados también flatulencias) y los eructos de esos animales.
La Agencia Noticias Argentinas detalló que la iniciativa busca crear la "Tasa Ambiental sobre el Metano en Buenos Aires (TAMBA)", que obligaría a los productores ganaderos a tributar por el dióxido de carbono emitido, que se calcularía por la cantidad de cabezas de ganado de cada contribuyente.
El proyecto, señaló la misma agencia, fue presentado como un esquema de "Responsabilidad Extendida del Productor" para mitigar las emisiones, y generó una condena en el sector rural.
Por ejemplo, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) a través de su presidente, Ignacio Kovarsky, expresó: "Cobrar por respirar a las vacas no reduce emisiones, reduce producción".
El diputado provincial Luciano Bugallo (Coalición Cívica) dijo que es un "impuesto a los pedos de las vacas" que resulta impracticable porque no hay disponible la tecnología necesaria para medir esas emisiones de metano en cada establecimiento.