Amplios sectores del centro del país presentarán una jornada ventosa con ráfagas de más de 40 kilómetros por hora, pero este efecto será más evidente sobre la costa atlántica bonaerense, en donde progresivamente de sur a norte se irá intensificando el viento con ráfagas que podrían superar los 60 kilómetros por hora y más aún sobre el Río de la Plata hacia la noche, con probables intensidades por arriba de 70 kilómetros por hora.
Por ese motivo, tanto la costa de Buenos Aires como el Río de la Plata se mantienen bajo alerta oficial de nivel amarillo el miércoles por fuertes vientos.
En el caso de La Plata también hay probabilidades, según el Servicio Meteorológico Nacional, de tormentas aisladas durante la mañana y la tarde del 7 de enero.
La situación va a desembocar en una crecida muy importante en el final del miércoles sobre la costa atlántica y luego ingresando el pico de crecida en el estuario del Río de la Plata hacia la medianoche, alcanzando alturas posiblemente de más de tres metros en la mañana del jueves en los puertos del Área Metropolitana de Buenos Aires, según el meteorólogo Christian Garavaglia de Meteored.
Al comenzar la mañana del martes se presentan algunas tormentas débiles y aisladas entre el sudeste de Mendoza y el norte de La Pampa. Con el correr del día, se espera que la inestabilidad reinante en toda la región central se traduzca en una activación más importante de tormentas, en respuesta el calentamiento diurno y el frente frío en avance.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta de nivel amarillo por probables tormentas localmente fuertes entre la tarde y la noche en un área que comprende al noreste de Mendoza, San Luis, buena parte de Córdoba, el norte de La Pampa y el centro-noroeste de Buenos Aires junto al extremo sur santafesino.