miércoles 11 de febrero de 2026 - Edición Nº 29.188

Cultura | 10 feb 2026

Lil Otack, la revelación juvenil del urbano latino que llega desde Quito y ya anuncia su próximo álbum


En el ecosistema del urbano latino —donde las tendencias nacen y se consolidan a velocidad de redes— la etiqueta “revelación” suele durar poco si no hay propuesta detrás. Por eso empieza a llamar la atención Lil Otack (también identificado como Lilo), proyecto del artista quiteño Luis Díaz, que hoy busca posicionarse como una de las nuevas apuestas juveniles con ambición regional. Desde su plataforma oficial, el artista se presenta con un mensaje directo: “El futuro de la música urbana” y “El nuevo nombre de lo urbano latino”, mientras anticipa un movimiento clave en su carrera: “New album coming soon”.

Aunque su web lo describe como una promesa “con tan solo 18 años”, el proyecto entra ahora en una etapa de mayor proyección, lo que refuerza el relato de un artista que viene construyendo base desde muy joven y que ahora acelera su siguiente salto: un álbum que, por definición, le permite ir más allá del impacto de un single y sostener una identidad sonora con mayor profundidad.

El “gancho” de Lil Otack no se apoya únicamente en slogans. En su sitio, la propuesta se describe como sonido fresco, “letras con identidad” y un carisma que conecta al instante, tres conceptos que suelen funcionar como termómetro de lo que hoy busca la audiencia: canciones que entren rápido, pero que también dejen una marca personal en el lenguaje del artista.

En términos de catálogo, el proyecto ya exhibe lanzamientos que funcionan como carta de presentación: “Yo te conozco” (ft. Kensel Tell Them), “La G Wa” (ft. Xantos) y Reggaeton de calle”. La selección sugiere una línea directa dentro del urbano contemporáneo: títulos que apelan al pulso de calle, al fraseo cotidiano y a la energía que suele volverse “snippet” en plataformas.

Un punto que agrega contexto a su narrativa —y que resulta relevante para un público argentino acostumbrado a leer la expansión regional como termómetro de futuro— es su enfoque en colaboraciones internacionales. En su sección de trayectoria, Lil Otack destaca trabajos con el artista dominicano Xantos, a quien presenta como “amigo cercano” del productor Tainy, planteando una fusión de estilos como parte del camino para “trascender fronteras”. Más allá de la mención, el mensaje es claro: el proyecto intenta dialogar con el circuito caribeño y con las redes creativas del urbano latino, un movimiento que suele acelerar alcance y legitimidad en audiencias nuevas.

En lo creativo, el artista también deja pistas de su brújula estética: Blessd, Cris MJ y Eladio Carrión aparecen como influencias declaradas, referencias que ubican su sonido en una conversación actual del género —melodía moderna, contundencia rítmica y narrativa personal— con potencial de conectar en mercados donde el urbano se consume como cultura diaria.

 

 

 

 

 

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