El mapa de las telecomunicaciones en Argentina inició ayer una nueva etapa institucional. En el marco de un Congreso Ordinario que congregó a delegados de todas las provincias, la Federación de Obreros, Especialistas y Empleados de los Servicios e Industria de las Telecomunicaciones (FOEESITRA) consagró al platense Cristian Vander como su nuevo secretario general.
La elección, que tuvo lugar este miércoles 11 de febrero, se selló con el acompañamiento unánime de los sindicatos de base de cada jurisdicción. Vander sucede en el cargo al dirigente bahiense Daniel Rodríguez, cuya extensa trayectoria fue reconocida por el plenario. La nueva conducción se completa con Marcela Giménez en la Secretaría Adjunta, conformando la denominada "Lista de Unión Federal".
Al hacer uso de la palabra, el flamante conductor nacional centró su mensaje en la necesidad de fortalecer la estructura federal de la organización. "Esta gestión la vamos a militar a lo largo y a lo ancho del país", afirmó Vander, quien no omitió la complejidad del escenario actual.
"Nos toca poner nuestro nombre y nuestro corazón en un momento muy difícil, pero no estamos solos. Estamos con 23 organizaciones que nos acompañan para tirar adelante, hoy más unidos que nunca", afirmó el ex concejal.
Citando las figuras de Juan Domingo Perón y el Papa Francisco, el dirigente gremial subrayó que la organización es la única herramienta para que la voz de cada rincón del país tenga peso en la mesa nacional de las telecomunicaciones.
La transición no estuvo exenta de la tensión política que atraviesa el movimiento obrero. El secretario general saliente, Daniel Rodríguez, lanzó una dura advertencia sobre el proyecto de reforma laboral del Ejecutivo nacional, que fue aprobada por el Senado este jueves a la madrugada, señalando que el gobierno enfoca su interés exclusivamente en el sector empresarial.
"Vienen por la cabeza del movimiento obrero", alertó Rodríguez, instando a los trabajadores a comprender que "nadie se salvará de forma individual" frente a un avance que busca "pisar" a las organizaciones sindicales.
El acto contó con presencias de peso institucional. Cristian Jerónimo, en representación del triunvirato de la CGT, destacó el valor democrático del Congreso en un contexto de leyes que calificó como "regresivas". Según el dirigente cegetista, el gobierno busca debilitar a los sindicatos para poner de rodillas al modelo político del campo popular.
Por su parte, el ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa, llevó el saludo del gobernador Axel Kicillof. El funcionario analizó la coyuntura como un proceso de reconfiguración geopolítica que busca transformar a la región en un "patio trasero" mediante el ataque a los derechos conquistados: "el movimiento sindical es la última línea de defensa del pueblo trabajador", sentenció.