En una ceremonia cargada de simbolismo y compromiso pastoral, la comunidad educativa de la Arquidiócesis de La Plata dio inicio formal al ciclo lectivo 2026. La Santa Misa, celebrada este miércoles 11 de febrero en la Iglesia Catedral, fue presidida por el arzobispo local, Monseñor Gustavo Carrara.
La celebración contó con la participación de delegaciones de colegios arquidiocesanos, instituciones congregacionales, autoridades de la Universidad Católica de La Plata (UCALP), institutos superiores y organismos como la JUREC, CEC y representantes de DIEGEP y DIPREGEP. En el ámbito civil, se destacó la presencia del intendente municipal, Julio Alak, y la secretaria de Educación de la Comuna, Paula Lambertini.
Durante su homilía, Carrara trazó los lineamientos que deberán guiar la labor docente en este nuevo año y aseguró que la educación no es una labor periférica para la Iglesia, sino una pieza fundamental de su misión: "la educación es parte esencial de la evangelización, no una tarea secundaria, ya que el Evangelio renueva constantemente la realidad", afirmó.
En un mundo marcado por la vertiginosidad técnica, el Arzobispo llamó a recuperar la dimensión humana en las aulas. "En un contexto cultural marcado por el desarrollo tecnológico, pero empobrecido en humanidad, lo decisivo en la vida personal y social se juega en el corazón", expresó, instando a los educadores a discernir los "signos de los tiempos" para transformarlos en esperanza.

El mensaje del pastor arquidiocesano dejó una exhortación clara para directivos y docentes: custodiar el corazón y pidió priorizar la relación humana por sobre la opinión y a la persona por sobre los programas curriculares.
Coincidiendo con la festividad de la Virgen de Lourdes, el cierre de la celebración tuvo un marcado tinte social. Carrara pidió a los presentes no perder de vista las periferias: "no hay que olvidar a los más pobres, porque de ello depende la calidad evangélica de la educación", concluyó.

La Eucaristía fue concelebrada por el obispo auxiliar y presidente de la Comisión Episcopal de Educación, Monseñor Jorge González, junto a sacerdotes de la diócesis, consolidando así el inicio de un año escolar que buscará, según las palabras del Arzobispo, que las comunidades educativas "brillen como estrellas en el mundo".