La Justicia de La Plata estableció la responsabilidad penal de efectivos policiales por el encubrimiento y el asesinato de Néstor Ramón “Lito” Costilla, ocurrido el 7 de octubre de 2020 en Tolosa.
De esa manera, dictó sentencia en un caso emblemático de corrupción de efectivos de esa fuerza de seguridad, y lo hizo en el marco de un juicio abreviado.
El fallo condena a los uniformados por su accionar durante una persecución en horas de la noche y por el posterior intento de encubrimiento mediante documentación pública.
Néstor Costilla, "Lito", hacía delivery para una parrilla, y apareció muerto. Lo lloraron sus hijos (cinco menores), su esposa y también su familia y sus amigos. Sospecharon del accionar de la policía, que negó cualquier participación en el homicidio. Los testimonios de los uniformados involucrados fueron, por lo menos, contradictorios y terminaron incriminándolos todavía más.
A la familia de Lito le dijeron tras hallar el cuerpo de la víctima que debían acudir a "Asuntos Internos" de la Bonaerense y que ellos podían accionar sin demoras para suspender o exonerar a los policías que intervinieron, más allá de los tiempos que necesitara el poder judicial para resolver el caso.
Entrevistada por Info Blanco Sobre Negro en el año 2022, la hermana de Lito, Daiana, explicó en al año 2021 por qué estaba convencida de que se trataba de un crimen policial.
- Ninguno de los policías avisó por radio ("moduló", en la jerga policial) que estaban siguiendo a alguien, o sea, no avisaron a ningún superior u operador de radio, o guardia en la Comisaría o la DDI, sobre el comienzo de la "cacería" que habían lanzado. Viajaban con sigilo desde una distancia prudencial de Lito. "No querían que mi hermano se enterara, por eso", asegura Daiana.
- Cruzaron la rotonda de la autopista en contramano siguiendo a la víctima , que sí circulaba en el sentido del tránsito, o sea, como corresponde.
- Casualmente se cruzaron con la víctima en una calle oscura tras la denuncia de alguien a quien dejaron marcharse sin tomarle los datos. Una versión cándida y absurda, demasiado difícil de aceptar hasta por la persona más ingenua de toda la capital bonaerense.
- Lo siguieron con prudencia (para que no los detectara la víctima desde la moto que manejaba) hasta que ingresó a una zona "donde ellos saben que no hay cámaras de seguridad, esperaron varias cuadras para actuar", explica Daiana.
- Apagaron las luces de sus motos en plena noche y en una zona oscura, como se ve en el video, mientras circulaban con sus motos en calle 525 durante el seguimiento que venían haciendo disimuladamente.
- Falsificaron su declaración. "Al principio dijeron que un transeúnte en 524 los detuvo y les avisó que había visto a una persona tirada y sin vida. A ese hombre nunca lo detuvieron para pedirle que testimonie, declarara, o brindara precisiones. ¿Si existió esa situación, en la que un desconocido avisó que vio a una persona muerta, cómo no lo demoraron para ver si había sido él, ese es un relato imposible de creer", señala la entrevistada.
- Los implicados después cambiaron su declaración: "Dijeron que ese supuesto hombre que los paró y nunca nadie vio, no los detuvo en 524, sino en 525, pero gracias a las cámaras de seguridad de los vecinos se pudo comprobar que nadie los frenó en 525, que circularon sin detenerse. Quedó muy en evidencia que sus testimonios eran cualquier cosa", asegura Daiana
- Además, la hermana de Lito advierte: "Se cebaron tanto que excedieron los límites de su jurisdicción, no les correspondía estar haciendo persecuciones u operaciones en esa zona, que ya es partido de Ensenada, pero violaron ese límite descaradamente, no les importaba nada".
- "Cuando empezaron las actuaciones policiales simularon desconocer lo que había ocurrido con mi hermano. Pero inmediatamente se comprobó que mintieron, porque aunque no lo perseguían venían siguiéndolo desde hacía 20 cuadras, como se puede comprobar en el video", añade Daiana a la lista de incongruencias que hay en la causa judicial.
- "Viendo ese video nos dimos cuenta de que fueron dos las motos que lo siguieron a mi hermano. Una llevaba a Sergio Martinez y a Mauricio Rodriguez. Quien iba solo en la otra moto era Damián Aquino. Él se fue del lugar del hecho y llegó hasta 527 y 120. Rodríguez y Martínez se fueron pero dieron una vuelta de manzana, demoraron un minuto y después simularon que vieron a mi hermano por primera vez, como si no lo hubiesen estado siguiendo antes". Esa contradicción para la entrevistada es imposible de explicar sin incriminar a los uniformados.
Lito tenía 28 años, y regresaba a su casa en la moto de su padre, luego de haber dejado a un amigo. Al hallar su cuerpo sin vida, la policía presentó el caso como un accidente de tránsito, pero con el correr de las semanas, y gracias a una investigación encabezada por su propia familia, se descubrió lo que había ocurrido.
Fueron condenados Sergio Ceferino Miguel Martínez, a la pena de 4 años y 8 meses de prisión e inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por seis años, por homicidio culposo en concurso real con falsedad ideológica de documento público, y Mauricio Walter Rodríguez Medina y Damián Antonio Aquino, a tres años de prisión e inhabilitación especial por seis años, por falsedad ideológica de documento público.
La sentencia dio por acreditado que durante la persecución el accionar policial provocó la caída del motovehículo conducido por Costilla y su muerte, y que posteriormente se asentó una versión falsa en el acta de procedimiento.