El canciller argentino, Pablo Quirno, confirmó este martes la salida oficial de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), luego de que el gobierno criticara, en febrero del año pasado, la acción del organismo durante la pandemia del Covid-19 y se alineara con una política similar que lleva adelante Donald Trump. El país se adhirió a la constitución de la OMS en 1948.
“Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país. De conformidad con lo establecido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, esta acción se produce un año después de realizada esa comunicación”, escribió Quirno en su cuenta de X.
Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país.
— Pablo Quirno (@pabloquirno) March 17, 2026
La Argentina comunicó esta decisión mediante una nota dirigida al Secretario General de la Organización de las…
"Nuestro país continuará promoviendo la cooperación internacional en salud a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando plenamente su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias", agregó el funcionario.
La salida de la OMS implica que el país dejaría de participar en los programas, fondos y foros técnicos coordinados por la organización. A partir de esto, el Gobierno anticipó que buscará acuerdos bilaterales y reforzará mecanismos propios para la vigilancia epidemiológica y la cooperación internacional.
En las justificaciones de la medida hechas hace un año, el gobierno había afirmado que si bien la OMS fue "fue creada en 1948 para coordinar la respuesta ante emergencias sanitarias globales", falló en su mayor "prueba de fuego" ante el Covid-19.
"En nuestro país, la OMS respaldó a un gobierno que dejó a los niños fuera de la escuela, a cientos de miles de trabajadores sin ingresos, llevó a comercios y PyMEs a la quiebra, y aun así nos costó 130.000 vidas", sentenció en su momento la Oficina del Presidente.