El intendente de La Plata, Julio Alak, reclamó "un nuevo Pacto Fiscal" que revierta lo que definió como una caída "brutal" de la coparticipación. El objetivo del pedido es que se "garantice la gobernanza y la sostenibilidad de los municipios argentinos".
El jefe comunal hizo esa declaración tras un encuentro de autoridades municipales de todos los partidos políticos, que coincidieron en expresar su preocupación por la situación de las finanzas distritales en este contexto de crisis con fuerte caída en la recaudación.
La reunión tuvo lugar en la Sala Mayo de Paraná, provincia de Entre Ríos. Participaron, además de Alak y la anfitriona, Rosa Margarita Romero, los intendentes de Córdoba, Rosario, Santa Fe, Tucumán, La Rioja, Mendoza, Santiago del Estero, Salta, Viedma y Santa Rosa , otros otros
"Las autoridades municipales reclamaron una distribución equitativa de los recursos coparticipables que administra la Nación", destacaron voceros de prensa loccales..
En ese marco, Alak expresó: “Ante la caída vertical de la coparticipación federal registrada en los últimos meses producto del cierre de 29 mil empresas, la pérdida de 300 mil puestos de trabajo y la caída abrupta del consumo, es necesario crear un nuevo Pacto Fiscal que garantice la gobernanza y la sostenibilidad de los municipios argentinos”.
Los intendentes que se reunieron firmaron un documento que denuncia la “asfixia financiera crítica” que atraviesan los municipios.
“Mientras se agrava la crisis que golpea a familias, trabajadores, jubilados, comercios, pymes e industrias, los gobiernos locales debemos responder cada vez a más demandas con menos recursos y en un contexto de creciente abandono por parte de la Nación”, afirmaron.
También expresaron que “desde el gobierno nacional se busca imponer un discurso que pretende responsabilizar al interior de la decadencia argentina y descalifica a gobernadores e intendentes”.
“Hoy los municipios debemos hacernos cargo de más atención social, mayor demanda en salud, jubilados nacionales sin cobertura adecuada de PAMI, programas que cubrían medicamentos para enfermedades crónicas y también del transporte público, sin los aportes nacionales derivados del impuesto a los combustibles que sí se siguen destinando al AMBA”, concluyeron.
