sábado 4 de abril de 2026 - Edición Nº 29.188

Información General | 4 abr 2026

Este viernes

El arzobispo de La Plata encabezó el tradicional Viacrucis por la Paz

Carrara propuso una lectura actual del camino de Jesús hacia el Calvario: “escuchábamos sus voces, le hablaban a Jesús, se identificaban con Él, sentían que Jesús abrazaba desde la cruz su dolor”, expresó.


Ante una multitud de fieles, el arzobispo de La Plata, Monseñor Gustavo Carrara, encabezó este viernes el tradicional Viacrucis por la Paz, que partió de la Basílica San Ponciano hacia la Catedral.

En la previa se llevó a cabo una misa presidida por el Obispo Auxiliar, Monseñor Federico Wechsung, en la San Ponciano, de la que participaron el intendente Julio Alak, y el jefe de Gabinete de la Municipalidad, Carlos Bonicatto, además de sacerdotes y seminaristas.

Carrara propuso una lectura actual del camino de Jesús hacia el Calvario: “escuchábamos sus voces, le hablaban a Jesús, se identificaban con Él, sentían que Jesús abrazaba desde la cruz su dolor”, expresó.

 

 

En esa línea, el arzobispo subrayó que la cruz no es solo un signo de dolor, sino también un camino de sanación. “Todos tenemos nuestras heridas, todos tenemos nuestras cruces, pero hay un camino: abrazar a Jesús y tender la mano al que está sufriendo”, afirmó el titular de la Arquidiócesis local. 

El pastor arquidiocesano insistió en que el gesto de salir al encuentro del otro transforma tanto a quien recibe como a quien da: “cuando tendemos la mano al que más sufre, no solo llevamos paz y alegría a su corazón, sino que también nosotros somos sanados, somos liberados de tantas ataduras”.

 

 

También advirtió sobre la tentación del individualismo, recordando las palabras dirigidas a Jesús en la cruz: “a Él le decían ‘salvate a vos mismo’, pero no pensó en sí, sino que entregó su vida por todos”. Frente a ello, remarcó que “nadie se salva solo” y que el camino cristiano implica necesariamente la fraternidad y la solidaridad.

“La luz va a brillar en nuestro corazón, en nuestra familia, en nuestra ciudad y en nuestra patria, y ahí habrá verdadera paz”, sostuvo Carrara, al tiempo que convocó al pueblo que peregrina por la Iglesia particular de La Plata a ser “instrumentos de paz” en la vida cotidiana.

 

 

Finalmente, encomendándose a la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de los Dolores, el arzobispo pidió que: “desde la cruz del Señor nos alcance su bendición”, una bendición que —dijo— “nos hace más hermanos y hermanas”, y que brota del amor de Cristo, quien “no tiene amor más grande que dar la vida por sus amigos”.

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