

Este jueves, trabajadores de la industria de la comida rápida se manifestaron en todo el mundo para reclamar mejores salarios y el derecho a sindicalizarse. Según pudo averiguar Blanco sobre Negro, en Argentina, las protestas se centraron en las sucursales céntricas de Mc Donald´s y Burger King en La Plata.
Lejos de los rostros felices que suelen mostrar las publicidades, los trabajadores de estos gigantes del negocio gastronómico mundial perciben salarios magros y no tienen el derecho de afiliarse a un gremio. El empleado del mes no debe reclamar.
Desde hace 3 años, cada 14 de abril se conmemora el “Día Global de los Trabajadores de Comida Rápida” en 300 ciudades de Estados unidos y cada vez se suman más países de todo el mudo. Este año hubo protestas en Francia, México, Colombia, Chile, Panamá, El Salvador, Brasil, República Dominicana. En Argentina, la actividad tuvo lugar en La Plata y fue organizada por la Federación de Pasteleros.
A nivel internacional, la movilización fue organizada por el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU). En Argentina, adhirió la Federación de Trabajadores Pasteleros como parte integrante de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA).
En Estados Unidos, la jornada incluyó una huelga en reclamo de salarios de 15 dólares la hora, pero en el resto de los países sólo hubo manifestaciones y campañas para difundir el reclamo de los trabajadores del sector. La protesta mundial se viralizó en las redes sociales a través del hashtag #FastFoodGlobal.