viernes 17 de septiembre de 2021 - Edición Nº 29.188

Cultura | 10 sep 2021

Tras la vuelta a la presencialidad del teatro independiente de La Plata, urge la necesidad de pensar su llegada a un público masivo

Entrevista con el dueño de Teatro Estudio y ex director del Coliseo Podestá, Gastón Marioni


A las salas teatrales independientes de La Plata les cuesta, y siempre les costó, llegar a un público masivo. Cuando llega el momento del estreno de una obra la sala se llena porque van todos los familiares y amigos, y quizás se repite en la segunda función con los que no pudieron asistir a la primera. Pero en la tercera, cuarta y quinta la cosa se complica.

No es por falta de talento que no consiguen mayor cantidad de espectadores ni tampoco porque las entradas sean caras sino por falta de visibilización.

Son muchos los y las platenses que viajan a ver teatro a Capital Federal pero no todos conocen la variada oferta teatral que hay en La Plata. ¿Cómo lograr que también vean las obras locales? ¿faltan políticas públicas en ese sentido?

Por si fuera poco, que las salas de teatro hayan estado más de un año paradas no ayudó mucho. De hecho incrementó los problemas que venían teniendo.

En la actualidad, y con aforo, volvieron las funciones. No como hubiesen querido pero la maquinaria está nuevamente en funcionamiento. Quizás sea un buen momento para comenzar a pensar estrategias para desarrollar el teatro local.

Al respecto, Info Blanco Sobre Negro dialogó con Gastón Marioni, director de Teatro Estudio (calle 3 Nº 386) y ex director del Teatro Municipal Coliseo Podestá, sobre el momento que vive su sala y su visión sobre la poca llegada del teatro local a un público masivo.

“Venimos transitando la nueva reapertura de la sala con alegría porque siempre celebramos que se pueda hacer teatro, las salas necesitan de la presencia del público y de los hacedores teatrales”, comenzó diciendo el ex director del Coliseo Podestá.

En el último tiempo, aseguró su director, Teatro Estudio fue marcando una línea de programación en donde se le ha dado lugar “a ciertas poéticas nuevas”, en lo que se conoce como el teatro independiente.

En ese sentido, se destacaron en su programación algunos espectáculos que circulaban en el “circuito off” de la ciudad de Buenos Aires.

En los últimos años han programado obras como “Mar de noche” con Luis Machin, “Eva en la hoguera” con Cristina Banegas, “Mi hijo sólo camina un poco más lento” con Guillemo Cacace, “El loco y la camisa” con Nelson Valente.

Dichas obras “tienen alta calidad en su dramaturgia, de intérpretes y directoras”, manifestó el director de Teatro Estudio, y agregó que han encontrado un nicho dentro de la programación del espacio, además de las habituales producciones platenses.

“En marzo habíamos anunciado la programación 2021, pudimos hacer las primeras cuatro funciones y luego vino la segunda ola de COVID-19 y tuvimos que dar de baja esa programación”, lamentó Marioni.

“Ahora no es tan fácil volver a programar lo mismo porque algunos espectáculos no están girando y algunas compañías se desarmaron temporalmente”, graficó Marioni el momento actual. Con lo cual, de acá a fin de año estarán programando algunas de las funciones de las que tenían prevista.

 

ISBN: ¿Por qué te parece que les cuesta tanto a las salas locales llegar a un público masivo?

Marioni: Esto es casi folclórico, al menos desde mi conocimiento siempre le costó al teatro local lograr un público masivo.

Tiene que ver con ciertas líneas de políticas culturales que vienen desde hace mucho tiempo y donde considero que faltan líneas de acción que tengan que ver con promover la visibilidad de lo que se produce en las salas de teatro independiente.

Hace varios años atrás se gestó desde la Asociación de Teatristas del Plata (ATEPLA), que sumó para dar respuesta a esta falencia, el proyecto de “La noche de los teatros”.

Se trata de una iniciativa anual, que quizás debería repetirse más veces, en donde todas las salas teatrales de manera gratuita se abren para que los vecinos se acerquen y puedan ver las obras que allí se ofrecen.

A las salas les cuesta mucho la comunicación. Obviamente que la aparición de las redes sociales ayudan un poco pero una sala de teatro independiente no puede hacer una comunicación masiva en distintos medios porque tienen un costo y son altos.

Todavía es un factor para atender y dar respuesta, es necesario que les lleguen al espectador o espectadora potencial las propuestas que hay en las salas de teatro independiente.

 

ISBN: ¿Cuáles crees que deberían ser los principales ejes para mejorar esta problemática?

Marioni: En principio está el Instituto Nacional del Teatro (INT) que acompaña con ciertas líneas de subsidio para el mantenimiento de las salas al igual que el Consejo Provincial de Teatro Independiente (CPTI).

Nunca alcanzan porque los costos son cada vez son más altos, ni que hablar si una sala es alquilada. Con lo cual los subsidios se agradecen pero son acotados porque también el territorio es muy ancho.

Creo que, a nivel local, se podrían pensar algunas estrategias de visibilización de la cartelera teatral porque para mi todavía hay un problema de que al público potencial no le llega la información de las ofertas que hay y competir contra espectáculos masivos que vienen con una maquinaria publicitaria alta no es posible en cuanto a la llegada. En ésto último hay un punto para mejorar y que le haría muy bien a las salas de teatro independiente.

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