La Sala IV de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata dio lugar a un habeas corpus presentado por el abogado Damián Barbosa y ordenó la libertad de Cai Lin, el presunto líder de la mafia china en La Plata que había sido detenido en la noche del 10 de marzo pasado en el marco de una serie de allanamientos realizados en 122 entre 69 y 70. El planteo fue aceptado por el camarista Ernesto Ferreyra, autor del voto, al que adhirió su colega Ariel Argüero.
Lin había sido arrestado a mediados de marzo de este año junto a Ke Deqiang, sindicado como el líder de la banda delictiva a la vez que ocupa el cargo de presidente de la Cámara de Comercio de Supermercados Chinos de La Plata, Berisso y Ensenada.
El allanamiento se había realizado en el marco de la investigación por el ataque a un supermercado chino ubicado en 122 entre 69 y 70 en el que un grupo de al menos 15 hombres ingresó al local y lo destrozó a palazos y botellazos. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.
Según denunció una de las comerciantes, los hombres le pidieron una gran suma de dinero en dólares y como ella no accedió, rompieron todo lo que hallaron a su paso.
Según informó este medio en su momento, el operativo constó de siete allanamientos distribuidos en cinco comercios y dos domicilios. Secuestraron 21 celulares, 1 máquina de contar billetes, $ 700.000 en efectivo, 2 pistolas y gran cantidad de municiones.
Fue realizado por la Dirección de Crimen Organizado y Crimen Organizado, y ordenado por la UFI N° 16 a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta y el Juzgado de Garantías N° 2 de La Plata.
Tras analizar la causa, los magistrados coincidieron que en los allanamientos no fue secuestrada evidencia que señale a Lin como integrante de la presunta mafia china y ordenaron su libertad.
"De la lectura de los elementos de convicción citados en la orden de detención que fuera dictada oportunamente por el juez de grado a su respecto, no emerge razonamiento probatorio idóneo que permita relacionar a Lin Cai con los hechos ilícitos denunciados", especificaron los jueces.
Ambos camaristas destacaron que la descripción de las características físicas efectuada por una testigo respecto de uno de los presuntos autores y las fotografías que fueran ponderadas como elementos de prueba para la atribución de la intervención de Lin en los hechos "no resultan suficientes por su generalidad y ausencia de elementos concretos a los fines de la concreta individualización” del acusado.
En relación a los elementos secuestrados en el allanamiento ejecutado en el domicilio donde reside Lin junto a su familia "no se incautó elemento alguno que pudiera vincular al causante con los hechos acaecidos", señalaron los jueces.
Por último, la defensa había manifestado que "con independencia del encuadre legal que corresponda aplicar a los hechos en el curso de la presente investigación no podía sostenerse -por el momento y con lo actuado hasta ahora-, la medida de coerción dictada" sobre Lin.