El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó semanas atrás que el índice de inflación del mes de enero fue del 6 por ciento y según estimaciones privadas el del corriente mes podria ser más alto. Para intentar conocer el porqué de esta situación, Info Blanco Sobre Negro se comunicó con el ingeniero y director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI Miguel Ponce.
“Estamos en un proceso de asentamiento de la inflación”, señaló Ponce en primer lugar, y advirtió que “febrero viene más arriba que enero ubicando al país en una situación inédita, con una inflación interanual arriba del cien por ciento, algo que no ocurre desde hace 32 años”.
“Lo más sensible es que los alimentos están por arriba del índice general, todo está por arriba del seis por ciento de enero y muy por arriba de la variación interanual de cada uno de estos rubros”, sostuvo el ingeniero, y agregó que la inflación en este sector está cerca del ocho por ciento en febrero.
“El maple de huevo que estaba 800 a comienzos de mes hoy está a 1200, lo que implica un aumento del cincuenta por ciento, lo mismo con las bananas, que a 1200 la docena te da cien pesos por cada una”, detalló el director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI.
“Si se mira la diferencia entre los grandes supermercados versus los mercados de cercanía, las diferencias son abismales”, agregó el dirigente radical y resaltó que “los productos dentro de “Precios Justos” significan más o menos un 25 %, mientras que el otro 75 % está por fuera”, e indicó que “en los comercios de cercanía el aceite está 300 veces por ciento más caro que en el programa del gobierno, lo que pone en duda la continuidad de la propuesta por la situación de injusticia, ya que los sectores de más altos ingresos gastan menos que los populares”.
En relación con la continuidad o no del programa, el especialista en comercio exterior señaló que “muchos lo ponen en duda porque está basado esencialmente en el toma y daca, las grandes marcas o las grandes superficies se mantienen en las pautas acordadas en la medida que les entreguen los dólares para que puedan importar los insumos o para que puedan agregar productos terminados dentro de sus otras góndolas, ¿pero alcanzan los dólares en reservas para poder seguir entregando al valor oficial a los que están dentro del programa? Y la duda que todos tienen es que no”.
“En el área del comercio exterior nos preocupamos cuando las reservas no alcanzan para cuatro meses de exportaciones y la mala noticia es que ahora está en menos de dos”, advirtió Ponce, y agregó que “los únicos dólares genuinos son los que provienen de la balanza el saldo comercial, y enero terminó con 500 millones de dólares abajo”.
En este sentido, el director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI resaltó que si bien lo del año pasado ya fue aprobado por el Fondo Monetario Internacional, “el gran problema es lo que viene, queda más que evidente que con el nivel de reservas no podés comprometerte a pagar los casi ocho mil millones a fin de marzo”.
De todas formas, para Ponce el Fondo quisiera que Argentina pida “un perdón”, ya que el organismo “no está esperando grandes mejoras en lo que queda del gobierno de Alberto Fernández, pero sí quieren que se garantice el traspaso racional y sensato para el próximo, que obviamente todos creen que va a ser de un color distinto”.
En primer lugar, Ponce señaló que una de las causas de la alta inflación de enero es "estacional” y aseguró que “frutas y verduras en esta época del año suelen tener una subida, en marzo también”.
Con respecto a la carne, el dirigente resaltó que “lo ocurrido con el tema de la sequía originó que los últimos dos meses del año pasado hubiera una sobreoferta y los feedlots al no tener pasturas naturales por la sequía tenían que darle a los animales alimentos alternativos, como granos, y la ecuación le salía más cara. Esto hizo que en muchas regiones la carne mantuviera su precio y algunos lugares, los menos, bajara”.
“Esto originó que no solo no aumentara tanto la carne de vaca ni los sustitutos, aves y cerdo; y generó que los índices inflacionarios no se vieran impactados por el peso que tiene este rubro en la canasta, pero provocó que las carnes subieran un 62 % en todo el año contra un 96 de inflación anual, por lo que hay cuarenta puntos para recuperar y estamos en ese proceso”, añadió Ponce.
“Enero no pegó tanto pero febrero va a pegar más y tal vez marzo”, adelantó el ingeniero, y advirtió que “de cada diez puntos que sube la carne el impacto en el índice global es de un punto”.
“El otro elemento es que al faltar dólares el cepo sobre las importaciones hace que se utilice ese argumento para aumentar el precio de los importados, no solo de los terminados sino además de los insumos, y arriba del 80 por ciento de las importaciones son materias primas, bienes intermedios, de capital, es decir que nuestra matriz importadora es básicamente productiva y cuando hay cepos esto origina alzas y faltantes, que también impacta en la inflación”, destacó Miguel Ponce.
Por último, Ponce resaltó que “muchos de los precios regulados que se pisaron en diciembre se descongelarán este año, con lo cual tenés el aumento en las prepagas, luz y combustibles. Todo esto pega en fletes, que pega en alimentos y deriva en alta inflación” y aseguró que "será un año con estanflación, estancamiento en varios rubros con alta inflación”.
Desde hace un tiempo que ciertos conceptos económicos, que antes no se mencionaban, comienzan a ser parte del debate público de manera cada vez más habitual, tales como déficit cero, superávit, deuda pública, reforma laboral e incluso previsional. ¿Se viene un nuevo paradigma económico en la Argentina?
Al respecto, Ponce señaló que se debería tratar de construir “un acuerdo de mayorías, una alianza de los sensatos, de los que no quieren ningún tipo de salto al vacío, para tratar de alivianar algunos aspectos”.
“La gente en el exterior, los que miran lo que ocurre en la política argentina, ya no esperan grandes cambios del actual gobierno pero muchos están preocupados por algunas cosas que se estarían hablando en la oposición, entre ellas algunas soluciones cavernícolas que pudieran volver a significar la colocación de la alfombra roja para que vuelva Cristina o lo que ella representa”, aseguró el radical.
“Cuando yo veo que los defensores de Patricia Bullrich se ubican casi a la derecha de las propuestas que hacen Milei o Espert, tengo que preocuparme porque significa que en haras de obtener cierta cantidad de votos y usufructuar la grieta en términos electorales se genera más inquietud que algunas de las medidas del gobierno”, agregó el coordinador de la Comisión de Economía - Convención Nacional de la Unión Cívica Radical - y criticó el uso del término “bomba” en el comunicado de Juntos.
“Ningún radical puede hablar de bomba después de lo que sufrió Alfonsín cuando Cavallo recorría Estados Unidos y otros centros del mundo anunciando que iba a desconocer el endeudamiento argentino o que si seguían apoyando al gobierno de la democracia iban a tomar medidas en un futuro gobierno, lo que provocó el adelantamiento electoral”, recordó Ponce.
“No ayuda hablar de reperfilamientos o de bombas que estén adelantando un posible default, eso no ayuda al presente ni al gobierno futuro, y aquí tenemos que ser capaces de traer ideas sensatas que permitan construir ese acuerdo que permita elaborar un programa sustentable, antiinflacionario, no recesivo y con equilibrio en la carga de los sacrificios que hay que hacer”, concluyó el director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI.