domingo 25 de febrero de 2024 - Edición Nº -1908

Información General | 5 feb 2024

La Universidad Nacional de La Plata trabaja con Nación en el aprovechamiento del litio como recurso natural estratégico

A pesar de tener ganancias extraordinarias, es la actividad extractiva que más bajas retenciones paga, ya que la alícuota establecida por el fisco nacional para la actividad es del 4,5 por ciento.


El vicepresidente del Área Académica de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Fernando Tauber, se reunió en la Ciudad de Buenos Aires con la titular de la secretaría de Minería de la Nación, Flavia Royón, para aportar el conocimiento y experiencia de la Casa de Estudios en el aprovechamiento del litio como recurso natural estratégico.

Del encuentro participaron además el decano de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Eduardo Kruse, junto al ex decano de esa unidad académica y actual vicedirector del Instituto de Recursos Minerales (INREMI), Ricardo Etcheverry.

Tras el encuentro, Tauber destacó la importancia de posicionar a la UNLP como un socio estratégico, “que aporte desde el vasto conocimiento con el que cuenta sobre este recurso, avanzando en la ejecución de políticas públicas hacia el camino de la soberanía en materia de energías limpias”.

“El recorrido que tenemos como Universidad en este tema, desde la investigación y la transferencia, nos convierte en un referente tanto para el sector privado como estatal, abordando al litio desde una mirada integral, que incluye obviamente también el impacto medioambiental y social que puede generar la exploración del recurso en la zona de exploración”, agregó el vicepresidente de la UNLP.

En este sentido, Kruse explicó que la iniciativa “consiste en evaluar en forma integral alguna de las cuencas de la región Puna, considerando la producción del litio y sus potenciales consecuencias ambientales”.

“El mismo surge a partir del vacío de información para el tratamiento integral hidrogeológico ambiental de las cuencas con litio en nuestro país. Consecuentemente, la información disponible es parcial y restringida al área de concesión”, agregó el decano de Ciencias Naturales.

Según fuentes universitarias, el programa contempla su ejecución en 16 meses con dos etapas. La primera de ellas conduce a la formulación del modelo de funcionamiento integral de la cuenca hidrológica. En la segunda se realizarán estudios de definición de parámetros sociales para evaluar el efecto de la producción de litio.

La primera etapa incluye la recopilación, análisis y procesamiento de la información disponible. Los datos procederán de empresas y de los organismos oficiales de control minero y ambiental.

Paralelamente, se llevarán a cabo un análisis de imágenes satelitales para obtener mapas temáticos (geológico preliminar, topográfico, geomorfológico, estructural) que se volcarán en un sistema de información geográfica (SIG).

Se incluirá la identificación de unidades que sean posibles fuentes de litio, abarcando muestreos de roca para efectuar ensayos por permeabilidad y una tipificación geoquímica del litio y elementos trazas. Los datos indirectos de la geología del subsuelo resultarán de estudios geofísicos, los que permitirán evaluar preliminarmente la distribución de unidades hidrogeológicas.

Además, la creación de una base de datos geo-referenciada sobre una plataforma SIG posibilitará realizar una superposición de los límites de la cuenca con los Catastros Minero y Rural, lo cual facilitará identificar el real alcance de la problemática y planificar la segunda etapa del proyecto. Este modelo conceptual por obtener podrá ser extrapolado a cuencas que presenten similares condiciones naturales.

En tanto, en una segunda etapa se propone un estudio etnográfico aplicado que aporte a una “línea de base” interdisciplinaria para evaluar el impacto social, cultural, sanitario, ambiental y económico asociado a las poblaciones locales y originarias, en contextos de producción minera a nivel de las cuencas hidrológicas seleccionadas.

Según fuentes de la UNLP. el empleo de esta metodología permitirá obtener datos básicos acerca de las poblaciones locales en relación a la descripción sobre la circulación, intercambio, y sustentabilidad de los diversos microambientes andinos. La información obtenida y sistematizada y será la base para la elaboración de un modelo que oriente la futura gestión local y productiva de los recursos naturales.

Por último, con la integración de los resultados parciales se elaborará un informe final que permitirá encarar actividades productivas en la región con las estrategias de manejo que posibilitan la preservación de las condiciones ambientales básicas.

Vale destacar que, según publicó el periodista Luis Cáceres en Infobae, el año 2023 volvió a cerrar con una renta extraordinaria para las tres únicas empresas que producen y exportan litio desde los salares del norte de Argentina. En Catamarca, la estadounidense Livent, y en Jujuy, la australiana Alkem y la china Ganfeng, produjeron entre las tres 48 mil toneladas de carbonato de litio y otros productos derivados, con un costo de cuatro mil dólares por tonelada y un precio de venta que 12 meses atrás llegó a los 80.545 dólares, alcanzando así un margen de rentabilidad como pocos negocios en el mundo.

No obstante, el litio es la actividad extractiva que más bajas retenciones paga, ya que la alícuota establecida por el fisco nacional para la actividad es del 4,5 por ciento. Este porcentaje es sensiblemente más bajo que lo que aportan otros minerales. En efecto, hidrocarburos, oro y plata, tributan el ocho por ciento y la soja paga 33, mientras que sus derivados (harina y aceite) tributan un 31, y al trigo y el maíz les retienen el 12.

Por otro lado, la legislación nacional establece que los emprendimientos mineros deben pagar el tres por ciento de regalías por el volúmen de la producción en boca de mina, esto es, el material extraído sin procesar, en el lugar. En el caso del litio, se trata de salmuera, el material en estado líquido, previo al tratamiento por el cual se obtiene el carbonato de litio, que es el producto que demandan los fabricantes de baterías y otros bienes industrializados. Sobre esto, no hay precisiones respecto de los métodos y controles que se realizan para calcular el aporte que les corresponde realizar a las empresas.

Finalmente, el Tesoro nacional les cobra a las mineras el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Ganancias, algo que las provincias, inicialmente, no perciben.

En contraste, Chile cuenta con un esquema progresivo de cobro de impuestos, atado al valor del mineral. En efecto, cuando el precio internacional del litio supera los 10 mil dólares las alícuotas aumentan, pudiendo alcanzar hasta el 40 por ciento de la renta extra percibida. A ello debe agregarse la ley que entrará en vigencia en 2024 que aplicará un royalty minero equivalente a un uno por ciento sobre el valor total de las ventas.

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