El tabaquismo es considerado como una epidemia mundial que mata anualmente a casi 6 millones de personas, de las cuales más de 600 mil, el 10 por ciento, son no fumadores que mueren por respirar humo ajeno. “Si no actuamos, la epidemia matará a más de 8 millones de personas al año de aquí a 2030”, asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este año, el organismo dependiente de la ONU, impulsa una campaña para que sus países asociados aumenten los impuestos al tabaco.
Según la OMS, más del 80 por ciento de estas muertes evitables se producirán entre las poblaciones de los países de ingresos bajos y medianos. En el Convenio Marco para el Control del Tabaco se alienta a los países a aplicar políticas relacionadas con los precios y los impuestos a los productos de tabaco con el fin de reducir su consumo.
Diversas investigaciones han puesto de manifiesto que el aumento de los impuestos es especialmente eficaz para reducir el consumo de tabaco entre los grupos de menores ingresos e impedir que los jóvenes empiecen a fumar. Un aumento del 10 por ciento en el precio del tabaco disminuye el consumo de tabaco en un 4 por ciento en los países de ingresos altos y hasta en un 5 por ciento en los países de ingresos medios bajos.
Asimismo, la ONU considera que el incremento de los tributos especiales sobre el tabaco es la medida de control del tabaco más eficaz en función de los costos. En el Informe sobre la salud en el mundo 2010 se indicaba que un aumento del 50 por ciento en los impuestos al consumo del tabaco generaría algo más de 1.400 millones de dólares en fondos adicionales en 22 países de ingresos bajos. Si dichos fondos se destinasen a la salud, el gasto sanitario estatal de esos países podría aumentar hasta en un 50 por ciento, según expresa el estudio.
DÍA MUNDIAL SIN TABACO
El objetivo primordial del Día Mundial Sin Tabaco es contribuir a proteger a las generaciones presentes y futuras no solo de las devastadoras consecuencias del tabaco para la salud, sino también de los flagelos sociales, ambientales y económicos que se derivan del consumo de tabaco y de la exposición al humo que desprende.
Los objetivos específicos de la campaña de 2014 son que los gobiernos aumenten los impuestos sobre el tabaco hasta niveles que reduzcan su consumo y que las *personas y las organizaciones de la sociedad civil alienten a sus gobernantes para que lo hagan.