Axel Kicillof asumió formalmente la presidenicia del PJ bonaerense, y como primer medida lanzó una campaña de afiliación masiva para sumar jóvenes al padrón interno.
En la reunión del Consejo, que se realizó en La Plata, el Gobernador y el resto de la dirigencia peronista lanzó fuertes críticas al gobierno de Javier Milei, además de reclamar la libertad de Cristina Kirchner.
La ausencia de Máximo Kirchner, que estuvo en un acto en Santa Fe, fue el único dato sobresaliente, en un encuentro que sirvió para formalizar al resto de las autoridades partidarias.
En ese marco, se designó a Verónica Magario como vicepresidenta 1º y a Federico Otermín como vicepresidente 2º, en tanto que Mariano Cascallares estará al frente de la Secretaría General, Julio Alak de la Secretaría de Formación Política y Mariel Fernández de la Secretaría de las Mujeres y Género. También ratificaron a Ariel Sujarchuk como secretario de Finanzas y Tesorería, y a Noelia Castaño como subtesorera.
Kicillof dialogó con la prensa a la salida de la reunión, y señaló: “Tenemos que estar en la calle, acompañando y resistiendo: el peronismo de la provincia de Buenos Aires va a ser el responsable de terminar con este modelo de destrucción".
“Hemos demostrado madurez, hemos demostrado responsabilidad", continuó, y agregó que "no hay sector que no crea que es fundamental poner de pie y poner a funcionar el partido justicialista provincial".
Luego aclaró que en el encuentro se acordó un documento político que constituye "una declaración conjunta de todos los sectores".
El documento del PJ Bonaerense
Desde el Consejo del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires alzamos nuestra voz en defensa de los bonaerenses que hoy sufren el desprecio y la insensibilidad de un Gobierno Nacional decidido a romper los lazos de solidaridad que unen a nuestra comunidad. El actual modelo de Milei no es más que un plan de asfixia que atenta contra la felicidad de nuestro pueblo y la grandeza de la Nación, pilares innegociables de nuestra doctrina.
Por ello, desde el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires respaldamos firmemente el reclamo legítimo de nuestro Gobierno Provincial ante un Gobierno Nacional que ha decidido, por decreto y con crueldad, darle la espalda al 38% de los argentinos y argentinas.
No estamos ante una simple discusión de números o planillas técnicas. Estamos ante una decisión política de un gobierno nacional que, de manera deliberada busca ahogar al principal motor productivo del país, abandonando a los y las bonaerenses.
Ajustan a nuestros abuelos y a los más necesitados, reteniendo fondos que deben destinarse a la seguridad social. También atacan la educación de nuestros hijos, al eliminar el FONID, porque para ellos el conocimiento no es un derecho, sino un gasto. Desprecian la salud y la vida, cortando la entrega de medicamentos esenciales del Plan Remediar, dejando a los más humildes a merced del desamparo. Y castigan al trabajador, quitando los subsidios al transporte y frenando la obra pública, con la retención indebida de recursos provenientes del impuesto sobre los combustibles, que genera empleo y dignidad en cada rincón de nuestro territorio.
Asimismo, es una injusticia atroz que nuestra Provincia, que aporta el 40% de los recursos nacionales, reciba apenas poco menos del 7% de lo recaudado en el primer trimestre de este año. Este desfinanciamiento inédito se conjuga con indicadores sociales alarmantes: familias que ya no llegan a fin de mes, salarios que se pulverizan y una demanda alimentaria desesperada que el Gobierno Nacional se niega a asistir recortando el financiamiento al Sistema Alimentario Escolar y los Comedores Comunitarios.
Este proceso se da en un marco de persecución política para intentar disciplinar a las mayorías populares y anular a su dirigencia. El peronismo bonaerense repudia la condena y proscripción de la presidenta del Partido Justicialista en el orden nacional, Cristina Fernández de Kirchner, y exige su liberación. Así como también reiteramos el pedido humanitario por la situación del compañero Julio De Vido.
Frente al egoísmo del mercado y la crueldad del ajuste, el peronismo bonaerense reafirma su compromiso con la construcción de una alternativa para un futuro mejor, con protección de la industria nacional y fortalecimiento del trabajo. Por estos motivos, convocamos al peronismo bonaerense a sumarnos a la marcha del 30 de abril a la Plaza de Mayo en la antesala del Día del Trabajador.
Con la fe intacta en el destino de nuestra Patria, convocamos a todos los sectores a defender a nuestro país frente aquellos que quieren rematarlo. Militaremos de corazón para cumplir con el sueño de Perón de una Argentina justa, libre y soberana.