Con la llegada del frío comenzaron las restricciones de GNC en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que afecta a estaciones de servicios y empresas con contratos interrumpibles. Por el momento no impacta en La Plata y la región.
Desde este martes a la mañana, las distribuidoras Metrogas y Naturgy activaron limitaciones en el suministro para usuarios con contratos interrumpibles. Es un mecanismo habitual que busca priorizar el consumo residencial durante los días más fríos.
“Se restringió el suministro interrumpible a empresas y GNC por la suba de la demanda ante las bajas temperaturas”, indicaron desde Metrogas, pero aclararon que “no significa que se queden sin gas”, ya que los usuarios mantienen el servicio bajo contratos en firme.
Con respecto a la duración de la medida, en el sector señalaron que no hay un plazo definido y que dependerá de la evolución del clima y de la presión en los gasoductos.
Sobre el motivo de la restricción, cabe señalar que si bien la producción de gas creció en los últimos años, especialmente en Vaca Muerta, el principal cuello de botella sigue siendo el transporte. En los días de mayor frío, los gasoductos operan al límite de su capacidad y la presión del sistema cae, lo que obliga a priorizar el abastecimiento a hogares, hospitales y escuelas.
El esquema de cortes sigue un orden definido: primero se restringen los contratos interrumpibles, como el GNC y parte de la industria; luego pueden aplicarse recortes sobre consumos firmes con ventana; y sólo en escenarios extremos se afecta la demanda prioritaria, algo que el sistema busca evitar.
Para cubrir los picos de consumo invernal, la Argentina recurre todos los años a la importación de gas natural licuado (GNL), un recurso más caro que funciona como complemento de la producción local.
En ese marco, el gobierno definió que la estatal Enarsa volverá a concentrar la importación de GNL. La decisión estuvo influida por la volatilidad de los precios internacionales y la necesidad de evitar un mayor impacto en las tarifas.
Además, ya avanzan las licitaciones de los primeros cargamentos para mayo, mientras que el grueso de las compras se concentrará entre junio y julio, cuando la demanda alcanza su punto máximo.