La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció una movilización para el este jueves 30 de abril, en la previa del Día del Trabajador, a la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos Aires. La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo Nacional de la central obrera en rechazo a la caída del poder adquisitivo y la pérdida de puestos de trabajo.
Tras la reunión del Consejo Directivo, Jorge Sola, uno de los tres secretarios generales de la central obrera, remarcó que la marcha tiene como objetivo denunciar la situación actual de los asalariados. “Vamos a reclamar por la caída del poder adquisitivo, la pérdida del salario y el endeudamiento de las familias trabajadoras”, sostuvo el dirigente.
En relación con las negociaciones salariales, el dirigente defendió la necesidad de garantizar paritarias sin restricciones. “Cada gremio debe tener una discusión libre en sus paritarias salariales”, planteó Sola, y criticó el control oficial sobre los aumentos: "el gobierno fija un techo salarial por debajo de la inflación promedio”.
Distintas organizaciones sociales serán parte de la marcha, entre las que se destacan la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que también prometió estar en Plaza de Mayo luego de diversas conversaciones con el triunvirato con quien mantiene una excelente sintonía.