viernes 15 de mayo de 2026 - Edición Nº 29.188

Opinión | 14 may 2026

Perspectivas

¿Por qué un movimiento tan grande no logra quebrar el ajuste del gobierno?

Sobre la Marcha Universitaria del 12M.


Por: Luciano "Lolo" Domínguez

El 12 de Mayo se llevó adelante la cuarta Marcha Federal Universitaria, que tuvo como eje central el reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Se estima que la concurrencia solo en Plaza de Mayo, fue de 600.000 asistentes, a lo que se suman marchas masivas en distintas ciudades de interior del país. La concurrencia total supera el millón.

El día previo a la marcha, en una clara muestra de que habla en serio, el gobierno recortó $110.000 millones a la Ciencia y a la Educación. Particularmente los recortes cayeron sobre becas a los estudiantes y otros $5.300 millones a infraestructura universitaria.

Tenemos, por un lado, a un enorme movimiento, de los más grandes que han salido a la calle en los últimos años. Y por el otro, a un gobierno que ha superado unas elecciones de medio término, en octubre pasado, por la intervención directa de Trump y su rescate económico de U$S 20.000 millones, porque solo unos días antes la situación económica lo había sobrepasado y se le escapaba de control.

Surge entonces preguntarse: ¿Cómo es posible que un gobierno débil, que no puede movilizar base social, y con la imagen presidencial en caída, pueda seguir sosteniendo el ajuste universitario aún después de la multitudinaria movilización?

Entre las diferentes razones, hay una de mucho peso: quién(es) constituyen la dirección del conflicto. Cuando se observa quiénes fueron los voceros en el escenario del acto central de Plaza de Mayo, se comprende. Una mezcla de UCR (autoridades universitarias) y PJ (sindicatos docentes). Ambos partidos aportan también, desde sus diferentes espacios internos, al control de los centros de estudiantes de la UBA (Franja Morada-Nuevo Espacio, La Cámpora, Evita, Patria Libre, etc).

Contradicciones insalvables

Desde ese escenario, tanto las autoridades universitarias como los sindicatos docentes llamaron a “resolver el problema con diálogo para respetar la democracia”.

Conviene preguntarse: ¿Con “diálogo” pretenden enfrentar a un gobierno que les quita el presupuesto a las personas con discapacidad? ¿”Diálogo” con un gobierno que quita 900.000 planes sociales, en pleno pico de pobreza? ¿Cuál es la “democracia” a la que habría que defender? ¿La que mantiene a los jubilados en la indigencia y desfinancia la educación en todos sus niveles?

Los que denuncian desde el escenario también ajustan

El límite para que esta enorme masa no derrote al gobierno de Milei y su ajuste está justamente en su dirección. No será con una o dos marchas por año que se contrarreste una política de masacre económica-social.

Los que nos dicen desde el escenario que Milei ajusta, omiten mencionar que los gobernadores que ellos mismos apoyan, que se reivindican de la “oposición” como Kicillof de PBA (PJ) o Cornejo de Mendoza (UCR), también llevan adelante un brutal ajuste en sus provincias. Basta con ver el salario de docentes y médicos estatales, para entender que es una política compartida por toda la “casta política”.

Los dirigentes sindicales, como Daniel Ricci de FEDUN, que ayer pidieron “un aplauso para los rectores de la universidad porque hacen malabares para mantenerlas abiertas”, saben bien que los rectores son parte del ajuste a los salarios de docentes y no docentes, desde hace décadas.

Entonces, a la vista queda el problema: ellos no quieren derrotar YA a Milei con un movimiento de lucha, sino que solo pretenden propinarle un desgaste, apuntando a las elecciones de octubre de 2027. Mientras tanto, que el ajuste siga.

Nos quieren llevar a una salida electoral e institucional, por eso su lucha es con el “diálogo” y las “instituciones” como la Justicia. Pretenden convertir y usar a este gran movimiento que sale a las calles por la universidad en una base electoral para 2027.

Derrotar a Milei con la acción directa

¿Qué pasaría si a esa enorme fuerza, por ejemplo, en lugar de ser convocada a una marcha aislada, como la del 12M, se la llamara a realizar una ocupación desde el Congreso hasta Plaza de Mayo hasta que se destinen las partidas presupuestarias necesarias? ¿Cuántos sectores se sumarían para derrotar efectivamente al Gobierno?¿Cuánto duraría el ajuste?

Para cambiar la estrategia de la salida electoral por la estrategia de un plan de lucha hasta ganar, hay que arrancarle la dirección del movimiento a la camarilla actual (autoridades universitarias, dirigentes sindicales y centros de estudiantes burocratizados) que solo nos llevarán a la derrota y la desmoralización.

Necesitamos una lucha con acciones progresivas liderado por los/as estudiantes, docentes, no docentes y todos aquellos que quieran defender la Educación Pública. Con asambleas, autoconvocatorias y medidas de acción directa que vayan rompiendo el corset que actualmente tiene impuesto el movimiento.

Se puede ganar, las reservas de lucha que se movilizan están a la vista. Pero no con la dirección del movimiento a cargo de los “otros” ajustadores.

(El autor es integrante de la agrupación "Acción de Clase")

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