domingo 17 de mayo de 2026 - Edición Nº 29.188

Política | 17 may 2026

Desguace en el Estado

INTI: fuerte apoyo empresario frente a la crisis del organismo

Una jornada con empresarios en el INTI debió ser realizada en la entrada: las autoridades del instituto impidieron el uso del auditorio, y rodearon con Gendarmería el área.


Por: Bruno Massare

En un escenario crítico para el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), producto de las amenazas de cientos de despidos y el vaciamiento del oganismo por parte del Gobierno nacional, profesionales y mandos medios de la principal institución de asistencia a la industria nacional organizaron el pasado miércoles 13 de mayo una jornada con empresarios en su sede central, en el partido de San Martín. La convocatoria, bautizada “Argentina productiva, con el INTI de pie”, debió realizarse en la entrada debido a que las autoridades del instituto impidieron el uso del auditorio y demás instalaciones, además de rodear con Gendarmería el área.

La eliminación de casi mil servicios que el INTI brinda a la industria, el cierre del Servicio Argentino de Calibración, la disolución del Sistema de Metrología Legal y la amenaza de más de 600 despidos –que podrían llegar a 1700 según cómo se dirima una interna en el propio Gobierno– tiene a los trabajadores del organismo en una situación de alerta e incertidumbre, pero no son solo ellos quienes se ven perjudicados. El INTI, que perdió un 30% de su planta desde que asumió el actual Gobierno nacional, es fundamental para muchas pymes que sin poder recurrir a este organismo pierden la posibilidad de mejorar procesos productivos, cumplir con estándares que les permitan exportar u obtener determinadas certificaciones de calidad, entre muchas otras funciones que desempeña este instituto creado en 1957.

Fue por eso que más de 100 empresarios y cámaras industriales como la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Empresarios Nacionales, Industriales Pymes Argentinos y el Movimiento Productivo 25 de Mayo respondieron a la convocatoria realizada bajo la consigna de pensar el presente y el futuro de la industria argentina, pero que no pudieron ingresar al organismo, con lo que se ubicaron sillas y un escenario en el ingreso que da a la avenida General Paz. “No es el acto que habíamos pensado, queriamos elaborar un diagnóstico, recibir a los empresarios para pensar el futuro dr todo esto que nos está pasando pero nos encontramos con una situación irregular y violenta”, fueron las palabras que abrieron la jornada, que estuvo a cargo de profesionales y mandos medios del INTI. Y agregaron: “Estamos convencidos de que sin industria argentina no hay patria”.

Entre los oradores no solo hubo empresarios sino también académicos, como el economista estadounidense Paul Seegal, profesor de Economía del IAE Business School, quien resaltó el rol de organismos como el INTI en las capacidades de desarrollo de cualquier país. “Hace 20 años que estudio este país y hace dos años que vivo acá. A esta altura, los argentinos saben que el orden macroeconómico es necesario para el desarrollo pero que con eso no alcanza. Un país necesita construir capacidades productivas, tecnológicas e institucionales porque las empresas no operan en el vacío. Si miramos ejemplos como el de Estados Unidos y otros países también, gran parte de la la innovación privada se apoya en financiamiento público en I+D, y lo podemos ver en casos como el desarrollo de Internet, el GPS o la microelectrónica”, explicó.

En este sentido, Seegal resaltó el rol del INTI, “que transforma necesidades concretas en soluciones y por ahí es donde corre el desarrollo, en la mejora de problemas tecnológicos que permitan competir y exportar, porque los recursos naturales no desarrollan por sí solos capacidades productivas”.

Posteriormente, un panel reunió a empresarios de diversos sectores como Aldo Lo Russo, director de la metalúrgica Baigorria; Marco Meloni, vicepresidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA) y empresario textil socio de Empresarios Nacionales (ENAC); Luciano Galfione, dueño de Textil Galfione y presidente de la Fundación ProTejer; Fernanda Mettini, directora técnica suplente de El Balancero SRL; y Juan Cruz Hamdam, fundador y CEO de Cultura Cárnica & Cultura Smash, además de director de Producción Ganadera Argentina.

“Parece que hay un gran problema con el conocimiento porque esto no solo ocurre acá en el INTI, sino también en el desfinanciaminto del INTA, de las universidades, de las escuelas técnicas. Pero no es solo un ataque al conocimiento académico, sino al que se genera en distintos lugares, y el conocimiento no va a fluir si no están las instituciones y las personas. Yo espero que otros empresarios sean capaces de evaluar lo que se perdería con el cierre del INTI”, dijo Lo Russo, quien además de su rol en la metalúrgica tuvo un paso por la gestión del organismo en el pasado. Y agregó: “La empresa donde trabajo fabrica bulones y tuercas. Tengo amigos y colegas de China y Brasil que producen mucho más, entonces lo que hicimos fue elegir un nicho de mercado y hoy exportamos a 14 países. Fabricamos una pieza de seguridad que sujeta la rueda en autos y camiones. Obviamente, tiene muchas regulaciones de seguridad y entonces tuvimos que ir adaptando la producción para cumplir con ciertas normas, y ahí es donde entra el INTI, que me enseñó a trabajar en mi laboratorio de calidad y me ayuda a que mis empleados estén actualizados. Ese tipo de cosas son las que verdaderamente derraman en la producción industrial”.

El empresario textil Galfione comenzó diciendo que lo sorprendía “que no podamos entrar a un organismo público que es nuestro, que es de todos. Vinimos a hablar de industria, de competitividad, de exportaciones, me cuesta entender por qué no podemos hablar del futuro del país acá”. Galfione también puso como ejemplo las dificultades que genera la crisis actual del INTI. “Es imposible ir a ciertos mercados del mundo si organismos como el INTI no dan una garantía técnica sobre los productos. El INTI acaba de suspender los ensayos de las fibras de camélidos y entonces no puedo exportar más porque lo primero que me piden es un ensayo validado por un organismo con certificación internacional. Se nos ha dicho que el INTI no es necesario porque lo podemos hacer en un laboratorio privado pero no es lo mismo, porque puede ser más caro o hasta que no los haya y que, por ejemplo, tenga que mandarlo a Brasil y esperar para exportar, es un disparate”.

Otro de los testimonios fue el de Hamdam, quien además de ser tercera generación de productores ganaderos lleva adelante un emprendimiento de snacks de carne seca con la idea de agregar valor a la producción de carne y exportar. “Nos acercamos al INTI sin tener idea y el organismo nos acompañó y ayudó en el desarrollo de un producto desde cero, montamos una planta y empezamos a producir y vender”.  Actualmente, están adaptando el desarrollo para lograr un producto exportable al mercado estadounidense. “El INTI me apoya y me brinda el conocimiento y toda su estructura para hacer pruebas. Todo esto, para alguien que además no viene del sector industrial, es muy importante”, agregó.

Entre los testimonios también se resaltó el rol que cumplían áreas que sufrieron grandes recortes, como la de Metrología. “Esto afecta la confianza de las empresas que exportan, se pierde credibilidad institucional y se pone en riesgo el comercio exterior”, dijo Mettini, de El Balancero.

El rol de la industria como generadora de puestos de trabajo de calidad fue una coincidencia entre quienes hablaron y reflexionaron sobre el lugar que ocupa el INTI para las empresas, especialmente aquellas que no tienen laboratorios o no pueden acceder a uno privado ya sea por costos o localización geográfica. “No alcanza en la Argentina con dedicarnos a solo tres sectores de la economía como el campo, la minería y el petróleo. La industria es la que desarrolla innovación, la que genera trabajo y futuro”, dijo Galfione.

Agencia TSS

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