Un senador provincial libertario presentó un proyecto para derogar la Ley 12.573, una norma promulgada en el año 2000 cuyo objetivo principal es regular y ordenar la instalación, ampliación y funcionamiento de las grandes superficies comerciales (hipermercados) y cadenas de distribución.
La norma establece, entre otras cosas, que las cadenas de distribución deberán regirse de acuerdo a la siguiente relación entre número de locales y población total del municipio:
a) Un local en poblaciones de hasta 150 mil habitantes.
b) Dos locales en poblaciones de hasta 300 mil habitantes.
c) Tres locales en poblaciones de más de 300 mil habitantes.
Su misión es proteger al comercio minorista y evitar el abuso de posición dominante, realizar estudios de impacto socioeconómico y preservar el desarrollo urbano.
No obstante, para el senador Matías de Urraza “mientras distintas provincias avanzan en la simplificación de trámites y en la generación de condiciones para atraer capital privado, Buenos Aires mantiene regulaciones que encarecen, demoran o directamente impiden nuevos proyectos comerciales y logísticos”.
“Buenos Aires concentra una parte enorme de la actividad económica argentina, pero sigue perdiendo competitividad por regulaciones que pertenecen a otra época”, agregó el senador, quien aseguró que la derogación de la ley podría favorecer la radicación de nuevas cadenas comerciales, centros logísticos y plataformas de distribución, especialmente en ciudades del interior bonaerense y corredores regionales.
En los argumentos del proyecto, de Urraza estima que podrían movilizarse entre 1.500 y 4.000 millones de dólares en inversiones privadas y generarse entre 85.000 y 165.000 puestos de trabajo directos e indirectos vinculados al comercio, la construcción, el transporte y la logística.
La propuesta también pone el foco en el desarrollo de infraestructura privada, como la construcción de más de dos millones de metros cuadrados de depósitos, centros comerciales y obras complementarias, además de la instalación de nuevos centros logísticos que permitirían reducir costos de distribución y mejorar el abastecimiento regional.
Entre las regiones que podrían verse beneficiadas por una mayor apertura a este tipo de inversiones aparecen ciudades como Bahía Blanca, Mar del Plata, Tandil, Olavarría, Junín, Pergamino, Necochea y San Nicolás, además de distintos corredores logísticos y polos productivos del interior provincial.
“Si queremos más empleo, más actividad económica y más desarrollo para el interior bonaerense, tenemos que empezar por eliminar las trabas que nosotros mismos imponemos”, concluyó el legislador.