Hace más de cuatro meses que a una mujer le impiden vincularse con su nieto (a quien crió), producto, según denuncian allegados, de la burocracia de un sistema que no funciona como debería.
El caso tiene en Paraje Pavón, Partido de General Lavalle, provincia de Buenos Aires, lugar de residencia de una joven madre y su hijo de 2 años y ocho meses, de nombre Junior P.
Debido a problemas de adicciones, esta última inició un tratamiento en el Partido de La Costa, ya que en Lavalle no tienen un área para ese tipo de casos.
Fue en el Partido de La Costa donde nació el menor, por lo que desde este último municipio pidieron a sus pares de Lavalle que hagan un seguimiento de la madre y su bebé, algo que, según la abuela, Verónica Costa, "nunca ocurrió".
El 10 de febrero pasado, según denunció en diálogo con Info Blanco Sobre Negro, Natalia Gómez, las asistentes sociales llegaron al domicilio donde vivía la madre con el niño y bajo el argumento de pagarle un alquiler los retiraron a ambos. Un día después, denunciaron al Juzgado N° 1 de Dolores que el menor estaba "en riesgo".
Desde ese momento, la abuela no puede tener un contacto normal con el nieto.
"50 días tardó en encontrarlo ya que con artimañas y vueltas no informaban nada sobre el menor. Jamás contemplaron el protocolo establecido por una ley provincial para este tipo de casos", denunció Gómez.
"La abuela tiene que ir con testigos al pseudo hogar donde está alojado el menor, ubicado en el casco urbano de General Lavalle, a 60 kilómetros de Paraje Pavon. Digo pseudo hogar porque no está registrado como tal por la Provincia. Incluso le pusieron una restricción para acercarse al chico y tampoco puede hacer publicaciones sobre el tema en redes sociales o hablar con medjos", denunció Gómez, cercana a la damnificada y vecina de Paraje Pavón.
Cuando la abuela preguntó el motivo para alejarla de su nieto, la respuesta, según la entrevistada, fue que el caso estaba judicializado en el Juzgado N°1 de Dolores, expediente N°27.944.
"El Servicio Local de Lavalle no se hace responsable de sus escritos mentirosos y malisiosos ni tampoco de que el 10 de febrero pasado manipularon a la paciente", reclamó Gómez.
" También mintieron sobre la escolarización del niño y de que no tenía controles pediátricos, todas pruebas que están en la Justicia", señaló la mujer, y advirtió que el bebé tiene un diagnóstico presuntivo de TEA, algo que según especialistas la situación actual puede agravar.
Por último, Gómez aseguró que el abogado de la abuela "ya hizo todos los pasos que le pidieron y aún no tiene respuestas". "Más de 150 vecinos, entre ellos concejales, consejeros escolares, funcionarios provinciales y hasta la pediatra del bebé, firmaron para pedir sanción o el despido de las asistentes y no pasó nada".
" Pedimos que se cumpla con el protocolo provincial para este tipo de casos y que la Justicia actúe rápido ", concluyó Gómez.