La muerte de un hombre de 67 años que se encontraba internado en una clínica privada de La Plata derivó en una presentación judicial impulsada por su familia. La denuncia apunta a presuntas irregularidades en la atención médica, contradicciones documentales y la misteriosa desaparición de la historia clínica del paciente.
El caso tiene como protagonista a D. A. P., que permanecía internado desde el 26 de marzo en la Clínica Althea (ex Clínica Vaccarini), ubicada en la calle 80 entre 5 y 6. El hombre falleció durante la madrugada del 7 de junio y, a partir de ese momento, comenzaron los fuertes cuestionamientos de sus familiares.
La presentación judicial fue realizada por el abogado penalista Ignacio Barrios, quien representa a la familia y sostiene que existen elementos más que suficientes para justificar una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que rodearon el deceso.
Según se desprende de la denuncia, el conflicto sumó tensión cuando los familiares solicitaron la historia clínica del paciente. Inicialmente, les habrían entregado por error la documentación correspondiente a otra persona. Posteriormente, desde el centro de salud les informaron que el historial médico y el resto de los papeles vinculados a la internación no podían ser localizados.
La situación se volvió aún más contradictoria debido a que el certificado de defunción, firmado por las autoridades médicas de la institución, indica explícitamente que las causas del fallecimiento fueron determinadas en base a la propia historia clínica del paciente, justamente el documento que ahora dicen no encontrar.
Para la familia y su patrocinio letrado, esta circunstancia constituye una grave inconsistencia que ya forma parte del expediente judicial. Además, la denuncia incorpora el registro de una conversación telefónica que habría sido mantenida entre directivos de la clínica y los allegados del fallecido, en la cual se insistía con llamativa presteza para que autorizaran la inhumación del cuerpo.
La presentación también advierte sobre supuestas irregularidades durante el proceso de internación, idas y vueltas con altas y reingresos médicos, y cuestiona con firmeza las decisiones terapéuticas adoptadas durante los últimos días de vida del paciente.
Ante este escenario, la querella le solicitó formalmente a la Justicia el secuestro inmediato de la historia clínica en todos sus formatos, los registros médicos, el detalle de la medicación administrada, los libros de guardia y las grabaciones de las cámaras de seguridad, entre otros elementos clave para reconstruir lo sucedido.
En las próximas horas, la Justicia platense deberá determinar si existieron responsabilidades penales o administrativas y establecer las causas exactas del fallecimiento.