martes 30 de junio de 2026 - Edición Nº 29.188

Información General | 30 jun 2026

Ciencias Veterinarias

Investigadores de La Plata desarrollan un tratamiento para la artrosis canina

La enfermedad degenerativa articular (EDA) es una afección común en caninos, especialmente gerontes.


Cerca de 10 millones de perros domésticos viven en hogares argentinos, ubicando a la Argentina en el “top ten” mundial en población canina.

Su esperanza de vida es de entre 10 y 13 años en promedio, pero a partir de los 7 años de edad se los considera añosos. 

La enfermedad degenerativa articular (EDA) es una afección común en caninos, especialmente gerontes, si bien puede presentarse también en mascotas de diversas edades.

Un equipo de investigadores del Laboratorio de Fisioterapia Veterinaria (LAFIVET) dependiente de la Facultad de Ciencias Veterinarias, de la Universidad Nacional de La Plata busca mejorar la calidad de vida de estos animales mediante la utilización de cartílago de tiburón (CT).

Desde el punto de vista fisiopatológico, la EDA se caracteriza por pérdida progresiva del cartílago articular, remodelación ósea subcondral, formación de osteofitos e inflamación de los tejidos articulares.

"La forma más frecuente o común de EDA es la artrosis, y si bien el término es más amplio, en ocasiones ambos se utilizan como sinónimos”, explicó la profesora e investigadora de la UNLP y el CONICET Yanina Alejandra Corrada, quien dirige el proyecto.

No obstante, a pesar de los avances en la comprensión de la enfermedad y diagnóstico temprano, faltan tratamientos curativos o que ralenticen el curso y avance de dicha afección. 

Los medicamentos farmacológicos actualmente disponibles para tratar a los pacientes con EDA se centran en aliviar la inflamación y el dolor, pero no enlentecen, detienen o revierten la progresión de la degradación del cartílago articular y otros daños tisulares anexos. Esta degradación, daño y desgaste articular genera mucho dolor y deterioro progresivo de la calidad de vida de estos pacientes.

Por su parte, el cartílago de tiburón es un tejido que proporciona soporte a las aletas de los tiburones (Squalus acanthias).

Es un tejido elástico y sólido, y una excelente fuente de fósforo, calcio, sulfato de condroitina y colágeno marino, un tipo de macromolécula que sirve como tejido conectivo insoluble y se emplea en tratamientos humanos para la artrosis y enfermedades del aparato locomotor, y como preventivo de inflamaciones y dolores articulares, ya que se cree ayuda a generar líquido sinovial y a lubricar las articulaciones.

Además, se sabe que el magnesio es un mineral importante para diversas funciones orgánicas, y crucial para la salud ósea en específico, ya que ayuda a la absorción del calcio, principal componente de los huesos.

También colabora a mantener la estructura y pérdida de masa ósea, reduciendo el riesgo de fracturas. La combinación de cartílago de tiburón y magnesio se basa en la idea de que ambos componentes pueden trabajar juntos para promover la salud de las articulaciones y los huesos.

Se cree que los glucosaminoglicanos del cartílago de tiburón colaboran en la regeneración del cartílago dañado, mientras que el magnesio asegura que el calcio se absorba adecuadamente y se utilice para fortalecer los huesos.

En medicina humana, el cartílago de tiburón es un suplemento dietético popular que se utiliza para la prevención y/o el control de enfermedades crónicas, incluida la EDA y artrosis en personas.

Sin embargo, faltan estudios sobre la eficacia real del mencionado cartílago en el mantenimiento de la salud articular, al igual que el grado de inocuidad general. Por otro lado, no se conocen hasta el momento estudios al respecto en la especie canina.

Es por ello que el trabajo llevado a cabo por este grupo de investigadores de la UNLP y CONICET consiste en administrar durante 180 días una combinación de cartílago de tiburón oral y magnesio a perros con EDA, realizando un seguimiento de los animales durante el periodo de estudio.

Los caninos con EDA se asignan de manera aleatoria a alguno de los siguientes grupos: grupo tratado (GT), reciben por vía oral diariamente una combinación de CT y magnesio, y otro grupo de animales que no reciben medicación se utilizan como grupo control (GC).

Antes de comenzar el estudio, y luego durante los 180 días, en fechas prefijadas, se evalúa el nivel de dolor de cada animal utilizando una escala estandarizada (escala de Melbourne, Australia). Esta escala permite evaluar objetivamente el dolor en pequeños animales, y está basada en la puntuación de 8 categorías comportamentales y fisiológicas, con un rango total de 0 a 24 puntos, clasificando el dolor en niveles.

Para ello se incluye la observación de la postura, actividad, vocalización, estado mental, respuesta a la palpación, frecuencia cardíaca, respiración y comportamiento general, asignando un puntaje a cada una de las evaluaciones.

Asimismo, se realizan placas radiográficas y ecografías de la/s articulaciones afectadas para observar modificaciones en el espesor del cartílago articular, como también modificaciones de la articulación afectada en su conjunto.

Por otro lado, y para evaluar inocuidad, se realizan en simultáneo estudios de sangre (hemogramas y bioquímica sanguínea). También se hace un registro de la consistencia de la materia fecal, del peso del animal y del score corporal.

El score, puntaje o condición corporal en perros es una herramienta de evaluación visual y física utilizada para determinar si un animal tiene un peso saludable, sobrepeso o bajo peso.

A diferencia de la balanza, evalúa la cantidad de grasa y músculo a través de la palpación de costillas, cintura y abdomen, en una escala del 1 al 5 (en este caso), donde 3 se consideran un animal con estado o condición corporal ideal, 2 y 1 bajo peso y denutrido, 4 y 5 sobrepeso y obeso respectivamente.

Es decir, que por un lado se evalúa y realiza un seguimiento de la o las articulaciones afectadas por EDA, pero además, se corrobora la inocuidad de la medicación administrada. Sumado a ello, al finalizar el estudio se considera también la percepción (subjetiva) del tutor sobre el efecto o impacto del tratamiento en su mascota.

Los resultados preliminares de este estudio demostraron que las manifestaciones clínicas de dolor disminuyeron en el Grupo Tratado, especialmente a partir del día 21 de tratamiento.

Esto se encuentra de la mano con lo observado por los tutores en el nivel de actividad de los animales, en los cuales aquellas mascotas del GT incrementaron sus actividades diarias.

Las ecografías articulares mostraron que el espesor del cartílago tuvo una mayor variación y aumento de espesor en el GT.

"El tratamiento fue bien tolerado por los animales, no registrándose efectos adversos a la medicación. Si bien en estas presentaciones preliminares se observó una tendencia a la mejora clínica en los caninos con EDA tratados, se requiere la continuación en mayor número de animales. De este modo, se pretende contribuir a la mejora de la calidad de vida de mascotas que producto de sufrir artrosis en distintos grados, ven alterada su vida diaria”, concluyó Corrada.
 
Fuente: UNLP Investiga

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