La empresa textil Fisipa, con planta en la localidad platense de Hernández, inició un concurso preventivo de acreedores en medio de una profunda crisis económica que, según sostuvo la propia compañía, fue provocada por la caída del consumo, el aumento de las tarifas y la apertura de las importaciones.
La apertura del proceso fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1, bajo la figura de "pequeño concurso", luego de que la empresa declarara su estado de cesación de pagos.
De acuerdo con la documentación presentada, Fisipa acumula un pasivo superior a los 565 millones de pesos, mientras que el valor de sus activos ronda los 525 millones.
La firma, dedicada a la producción de hilados sintéticos de poliéster y nylon, argumentó que la combinación entre el derrumbe de las ventas, el incremento de los costos operativos y el ingreso de productos importados volvió inviable la continuidad de su actividad en las condiciones actuales.
El concurso preventivo llega después de semanas de tensión con sus trabajadores. Hace poco más de un mes, la empresa despidió a 17 empleados y se generó un conflicto con el gremio debido a que pretendía abonar solo una parte de las indemnizaciones, situación que derivó en reclamos sindicales.
Con esos despidos, la planta pasó de haber llegado a emplear cerca de un centenar de trabajadores a mantener apenas ocho empleados activos.
La compañía fue fundada en 2014 y se instaló en el histórico predio donde funcionó la ex Sniafa, una de las fábricas textiles más emblemáticas de La Plata.
Desde entonces desarrolló la producción de hilados sintéticos, aunque en los últimos años comenzó a sufrir un fuerte deterioro económico que derivó en suspensiones, reducción de personal y, finalmente, el inicio del concurso preventivo.
Fuente: 0221.com.ar.