Tras el partido que jugó la selección contra Inglaterra, se conocieron anécdotas y testiomonios de hinchas que fueron a alentar al equipo que dirige Lionel Scaloni. En los relatos se puede notar no solo el folclore popular, el colorido de las tribunas y la pasión por el equipo que representa al país, sino también diferentes situaciones típicamente ligadas a la cultura argentina, transgresora y tercermundana.
Por ejemplo, historias sobre cómo se "coló" mucha gente se multiplicaron en distintos medios y redes sociales, entrmezcladas con imágenes del encuentro y de los jugadores.
Pero hubo un hincha que contó cómo logró su "hazaña" de una manera muy particular, y su testimonio no deja de sorprender por el ingenio destinado a un solo objetivo: alentar al equipo de Lionel cueste lo que cueste, aunque no haya dinero.
"Estaba desesperado, no podía pasar ningún molinete, las entradas valían 4 mil dólares, 5 mil dólares. No los tengo, no podía pagar, tenía que entrar, sentía que tenía que entrar", contó.
Y agregó: "Empecé a pensar, a pensar y veía a la gente, veía a la acionar, veía a los molinetes, y digo no estos son...y pedían tickets, y viene un matrimonio, un matrimonio argentino".
"Y les digo muchacho, le digo por favor, no me dejas hacerle upa al bebé , y la mujer me decía ¿cómo les ves a hacer upa? No me la quería dar, era una bebé de seis meses", continuó.
Hasta que en el final del relato explicó que los controles "se relajan cuando ven a un bebé", pero reconoció que, en el último molinete, el más difícil de sortear, tuvo que "hacer un trencito con dos hinchas ingleses", al que llamó, "el trencito de Alcides", en referencia al cuartetero famoso por el éxito en el que decía "no la dejes ir, no la djes ir" en referencia a una tal "Violeta".