Antes de la medianoche de este martes volvieron las restricciones para la carga de GNC en estaciones de servicio de La Plata y la región, apenas cinco días después de que se hubiera normalizado el suministro.
La medida responde al incremento de la demanda de gas natural provocado por el descenso de las temperaturas y afecta principalmente a las estaciones con contratos de suministro interrumpibles.
La distribuidora Camuzzi dispuso nuevamente limitaciones en el expendio de GNC, por lo que varias estaciones sólo podrán vender combustible con cupos o hasta agotar el stock disponible.
La decisión se tomó luego de que el viernes pasado se levantaran las restricciones que habían permanecido durante varias semanas.
En la ciudad permanecen 21 estaciones habilitadas para despachar GNC, aunque en algunos casos la venta estará sujeta a la disponibilidad diaria de gas.
La situación genera preocupación entre taxistas, remiseros y otros trabajadores que utilizan el GNC como herramienta de trabajo, ya que las limitaciones impactan directamente en su actividad.
Las autoridades del sector explicaron que las restricciones obedecen a la necesidad de priorizar el abastecimiento de gas para los usuarios residenciales durante los días de mayor consumo, una medida que suele implementarse cuando las bajas temperaturas elevan significativamente la demanda energética.
La incertidumbre persiste entre los expendedores y los usuarios, ya que por el momento no hay una fecha confirmada para el restablecimiento pleno del servicio en todas las estaciones de GNC de La Plata y la región.
No todas las estaciones de servicio operan bajo las mismas condiciones de abastecimiento. En el sistema de gas natural existen distintos tipos de contratos que determinan la prioridad de suministro cuando aumenta la demanda y, en consecuencia, cuáles son las primeras en sufrir restricciones.
El contrato interrumpible es el más económico, pero también el más vulnerable. Las estaciones que operan bajo esta modalidad pueden sufrir cortes totales del suministro cuando el sistema necesita priorizar el consumo residencial, por lo que suelen ser las primeras en dejar de despachar GNC durante las olas de frío.
El contrato firme, en cambio, garantiza el abastecimiento de un volumen determinado de gas durante todo el año, incluso en períodos de alta demanda. A cambio de una tarifa más elevada, estas estaciones tienen prioridad de suministro y, en general, continúan operando cuando se aplican restricciones.
Por último, existe el contrato firme con ventana, una modalidad intermedia. El suministro está garantizado en condiciones normales, pero contempla interrupciones parciales o programadas cuando el sistema atraviesa situaciones de alta exigencia. En esos casos, estas estaciones pueden verse afectadas después de las que tienen contratos interrumpibles y antes de que se restrinja el abastecimiento a los usuarios considerados prioritarios, como hogares, hospitales y escuelas.