El satélite USAT 1, el primer CubeSat universitario argentino de formato 3U diseñado y construido íntegramente por ingenieros y estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), ya se encuentra en España y desde allí continuará su viaje hacia Estados Unidos, donde será lanzado en octubre a bordo de un cohete de SpaceX.
El desarrollo fue realizado por la Facultad de Ingeniería de la UNLP a través del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) y el grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT). El microsatélite tiene como objetivo demostrar tecnologías para la observación de la Tierra mediante señales GNSS, permitiendo realizar mediciones atmosféricas y del suelo.
El traslado hacia Europa estuvo a cargo del secretario de Vinculación con el Medio de la Facultad de Ingeniería, Nicolás Bardella, quien transportó el satélite como equipaje de mano, cumpliendo las regulaciones aeronáuticas vinculadas al traslado de baterías de litio.
En España, la empresa UARX realizó la integración del USAT 1 en el dispensador que permitirá su despliegue en el espacio, con la supervisión de la ingeniera Sonia Botta, coordinadora del proyecto e integrante del CTA.
“Para lograr la integración con éxito, primero hicimos los últimos chequeos: pesamos el satélite, tomamos las últimas mediciones y realizamos un fit check, que básicamente es revisar que el satélite entre correctamente en el dispensador”, explicó Botta. Y agregó: “Una vez colocado, se cierra la compuerta, que solo se volverá a abrir en el espacio. Ahí te das cuenta de que es real y que ya estás en camino a órbita”.
El USAT 1 nació en 2021 a partir del trabajo conjunto entre el CTA y el grupo SENyT. Cuenta con dimensiones de 10 por 10 por 34 centímetros y un peso aproximado de 3 kilos.
Su plataforma de servicio, que incluye la computadora de a bordo, estructura, control térmico, sistema de potencia y comunicaciones, fue desarrollada íntegramente en la Facultad de Ingeniería, incorporando además un receptor GPS multiantena de alta complejidad.
El desarrollo del USAT 1 fue la base tecnológica para ATENEA, el microsatélite desarrollado junto a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y otras instituciones argentinas, que fue seleccionado por la NASA como carga secundaria para la misión tripulada Artemis II.
“Si no hubiésemos empezado en pandemia, difícilmente habríamos tenido este último proyecto, dado el escaso tiempo que dio la NASA para llevarlo adelante: era imposible construir un satélite desde cero sin el conocimiento base del USAT 1”, explicó Marcos Actis, decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP y director del CTA.
Actis recordó que, cuando comenzó el desarrollo de ATENEA, el proyecto USAT 1 fue pausado momentáneamente, aunque destacó que la experiencia acumulada permitió avanzar con el nuevo desafío espacial.
El proyecto del USAT 1 demandó una inversión de 70 mil dólares destinada a materiales y becas, frente a los aproximadamente 200 mil dólares que puede costar un satélite de estas características en el mercado internacional. El financiamiento provino de recursos propios generados por el CTA mediante transferencia tecnológica.
Respecto al lanzamiento, Actis señaló que el entonces ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, gestionó un subsidio que cubrió el 25% del costo, mientras que el 75% restante fue financiado por la UNLP mediante gestiones del entonces vicepresidente académico Fernando Tauber.
Además, el proyecto contó con la colaboración de organismos del sistema científico argentino como la CONAE, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).
La Facultad de Ingeniería también lanzó la segunda convocatoria abierta del Programa Satélite Universitario, destinada a grupos de investigación de la UNLP y otras instituciones científicas interesados en presentar propuestas de carga útil para el futuro USAT 2. La convocatoria estará abierta hasta el 14 de agosto.