La Justicia de La Plata rechazó el pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa de Marcos García, el único imputado por la muerte de Rocío Alvarito, y resolvió que continúe detenido mientras avanza la investigación.
La decisión fue adoptada por el juez de Garantías Pablo Raele, quien consideró que persisten los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la causa.
De acuerdo con la resolución judicial, no existen circunstancias excepcionales que justifiquen una morigeración de la prisión preventiva.
Además de la gravedad de los hechos investigados, el juez ponderó la pena en expectativa, la oposición del Ministerio Público Fiscal y de la querella, así como las pruebas reunidas hasta el momento.
El fallo también señala que un eventual arresto domiciliario, incluso con monitoreo electrónico, no alcanzaría para neutralizar los riesgos procesales.
Entre los argumentos se destacan las contradicciones detectadas en las distintas versiones brindadas por el acusado, las maniobras relacionadas con su teléfono celular y el borrado de registros de llamadas, elementos que para la Justicia mantienen vigente el peligro de entorpecimiento de la investigación.
Asimismo, el juez valoró las pericias psicológicas incorporadas al expediente, que describen rasgos de personalidad del imputado vinculados con una baja tolerancia a la frustración y una tendencia a controlar la información que brinda.
El magistrado también tuvo en cuenta que García integró durante cinco años la Policía de la Provincia de Buenos Aires, un aspecto considerado al evaluar los riesgos procesales.
Con esta decisión, Marcos García continuará alojado en una unidad penitenciaria mientras avanza la causa por la muerte de Rocío Alvarito, ocurrida el 29 de enero en un edificio del barrio La Loma de La Plata. La defensa podrá apelar la resolución ante la Cámara Penal.