La curiosidad de un joven de 15 años terminó convirtiéndose en un aporte para la ciencia.
Diego Alfonso, vecino de Berisso, fue distinguido por investigadores del Conicet y del Instituto de Limnología “Dr. Raúl Ringuelet” luego de encontrar un ejemplar de lamprea, una especie conocida popularmente como “vampiro de mar”, en la costa del Río de la Plata.
El hallazgo ocurrió mientras el adolescente recorría la Playa Municipal de Berisso.
Según relató el joven en un encuentro con los investigadores, ese día había salido junto a su familia para observar la costa y, durante el recorrido, encontró sobre la arena un animal poco habitual.
En lugar de ignorarlo, decidió registrar la escena con su celular. Después de observarlo durante unos minutos, tomó cuidadosamente el ejemplar y lo devolvió al agua en un sector de mayor profundidad, donde el animal logró alejarse con vida.
La filmación despertó el interés de especialistas del Instituto de Limnología, quienes convocaron a Diego para conocer de primera mano cómo había sido el hallazgo.
Los científicos destacaron la importancia del registro y explicaron que permitirá avanzar en nuevas investigaciones sobre la presencia de esta especie en la región.
Desde fines del siglo XIX existen pocos registros científicos de lampreas en el Río de la Plata, por lo que la aparición de este ejemplar representa un dato de interés para los investigadores que estudian la fauna acuática de la zona.
La lamprea es un animal acuático perteneciente al grupo de los petromizontiformes. No es un pez común: se trata de un vertebrado sin mandíbulas que forma parte de un linaje muy antiguo, con cientos de millones de años de evolución.
Su cuerpo es alargado, similar al de una anguila, aunque no pertenece a esa familia. Una de sus características más llamativas es su boca circular, que funciona como una ventosa y posee estructuras similares a pequeños dientes córneos.
Por esa particular forma de alimentación algunas especies reciben el apodo de “vampiro de mar”.
La lamprea patagónica, una de las especies asociadas a este tipo de registros, habita principalmente en ambientes acuáticos del sur de Argentina y Chile.
Suele encontrarse en ríos y zonas costeras de la Patagonia, aunque todavía existen aspectos poco conocidos sobre su distribución. Por eso, un registro en el Río de la Plata resulta de especial interés para la comunidad científica.
Los investigadores estudian estos hallazgos para conocer mejor sus movimientos, presencia histórica y adaptación a distintos ambientes acuáticos.
La alimentación de las lampreas cambia según la etapa de su vida.
Durante su etapa larval, conocida como ammocete, viven enterradas en los sedimentos de los ríos y se alimentan filtrando microorganismos y materia orgánica.
Cuando llegan a la adultez, algunas especies pueden alimentarse adhiriéndose a otros peces mediante su boca en forma de ventosa y consumiendo sus fluidos corporales.
En el caso de las lampreas patagónicas, los científicos continúan investigando varios aspectos de su biología, especialmente sobre su alimentación durante la etapa adulta.
Aunque su aspecto puede resultar extraño, la lamprea no representa un peligro para los seres humanos.
Su apodo de “vampiro” está relacionado con su comportamiento alimenticio sobre otros animales acuáticos, pero no significa que ataque a las personas.
Las lampreas son consideradas especies de gran importancia científica porque conservan características de los primeros vertebrados que habitaron el planeta.
Su estudio permite comprender mejor la evolución de los animales con columna vertebral y conocer cómo fueron cambiando los organismos acuáticos a lo largo de millones de años.