Organizaciones de trabajadores y trabajadoras de la economía popular convocaron para este 7 de agosto a una nueva marcha desde San Cayetano hacia Plaza de Mayo, de la Ciudad de Buenos Aires al cumplirse una década de la primera movilización conjunta bajo la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”.
La jornada tendrá como protagonista al Movimiento Evita, junto a la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y otros movimientos sociales, que volverán a las calles para reclamar respuestas frente a la situación económica y social que atraviesan los sectores populares.
“En un momento donde el hambre aprieta y el ajuste golpea de lleno a nuestros barrios, los trabajadores y trabajadoras de la economía popular volvemos a ganar las calles en unidad”, expresaron desde la convocatoria.
Con la consigna “Frente a la crueldad, la respuesta es organización”, los movimientos sociales plantean la movilización como una continuidad de la histórica marcha que comenzó en 2016 y que cada año reúne a organizaciones sociales, sindicales y religiosas en torno a la figura de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo.
La movilización de este 7 de agosto marcará el décimo aniversario de aquella primera caminata que unió el santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, con Plaza de Mayo, convirtiéndose en una de las expresiones más importantes del movimiento de trabajadores de la economía popular.
La devoción por San Cayetano tiene una fuerte presencia en la Argentina, especialmente cada 7 de agosto, fecha en la que miles de personas se acercan al santuario de San Cayetano de Liniers para pedir por trabajo, agradecer por los empleos conseguidos o acompañar reclamos vinculados a la situación laboral.
San Cayetano nació en Italia en 1480 y fue un sacerdote conocido por su compromiso con los sectores más vulnerables.
Con el paso del tiempo, su figura quedó asociada en la Argentina a la ayuda a quienes buscan trabajo y a la protección de quienes atraviesan dificultades económicas.
La tradición del 7 de agosto se consolidó durante el siglo XX y convirtió al santo en un símbolo ligado al empleo y la dignidad laboral. Su imagen comenzó a estar presente no solo en celebraciones religiosas, sino también en movilizaciones de trabajadores y organizaciones sociales.
La relación entre San Cayetano y los movimientos populares se fortaleció especialmente en los últimos años, cuando organizaciones de la economía popular comenzaron a realizar marchas desde el santuario hacia Plaza de Mayo con reclamos por tierra, techo y trabajo.
La Iglesia argentina también tuvo históricamente un rol de acompañamiento a estas expresiones, a través de sectores vinculados a la pastoral social y al trabajo territorial.
Así, la figura de San Cayetano quedó convertida en un punto de encuentro entre la fe religiosa, las demandas sociales y las luchas por el acceso al trabajo y una vida digna.Le saqué el título y corregí la parte de la consigna como pediste: ahora queda “Con la consigna ‘Frente a la crueldad, la respuesta es organización’”.