La investigación judicial por el caso del fentanilo contaminado, que ya alcanza las 114 muertes bajo análisis, sumó este martes un nuevo capítulo con un allanamiento en la sede del Ministerio de Salud de la Nación, ordenado por la Justicia Federal.
El procedimiento fue dispuesto por el juez federal Ernesto Kreplak, quien lleva adelante la causa que busca determinar las responsabilidades por la distribución de partidas de fentanilo presuntamente contaminadas elaboradas por los laboratorios HLB Pharma y Ramallo.
Según trascendió, el objetivo del operativo fue secuestrar documentación y registros vinculados con los controles sanitarios, las actuaciones administrativas y el ingreso de personas al Ministerio, con el fin de reconstruir el circuito de supervisión del medicamento y establecer posibles responsabilidades de funcionarios públicos.
La causa investiga la muerte de 114 pacientes que habrían recibido ampollas de fentanilo contaminadas en distintos centros de salud del país.
Los investigadores analizan si existieron fallas en los controles, omisiones administrativas o conductas delictivas que permitieron la circulación de los lotes cuestionados.
De acuerdo con la investigación, la Justicia también evalúa nuevas medidas procesales, entre ellas posibles detenciones de personas vinculadas con la producción, distribución y control del medicamento.
El allanamiento representa un nuevo avance en una causa considerada una de las más importantes en materia sanitaria de los últimos años, mientras continúa la recolección de pruebas para esclarecer cómo se produjo la distribución del fentanilo contaminado y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Cabe señalar que el fentanilo es un potente opioide sintético que funciona como analgésico y es 50 veces más fuerte que la heroína y 100 veces más fuerte que la morfina.
Se receta para dolores muy fuertes, como después de una cirugía o en etapas avanzadas de cáncer. Los médicos lo administran en inyecciones, parches en la piel o pastillas.