Durante el mes de junio de 2026 se registraron 49 víctimas fatales como consecuencia de siniestros viales ocurridos en la provincia de Buenos Aires, según datos no oficiales relevados por el Observatorio de Datos Estratégicos.
El promedio mensual fue de 1,6 personas fallecidas por día, una cifra que refleja la persistencia de la siniestralidad vial como una problemática estructural con fuertes consecuencias sociales, sanitarias y económicas.
Del total de personas fallecidas durante junio, 38 eran hombres (77,5%) y 11 mujeres (22,5%), lo que confirma una tendencia sostenida en la siniestralidad vial tanto a nivel provincial como nacional: los hombres continúan representando aproximadamente tres de cada cuatro víctimas fatales del tránsito.
En cuanto al tipo de usuario vial involucrado, 25 víctimas (51,1%) se desplazaban en auto al momento del siniestro, constituyendo el grupo más numeroso. Le siguieron 16 motociclistas (32,6%), mientras que 8 víctimas (16,3%) eran peatones.
La distribución horaria evidencia una mayor concentración de víctimas durante las franjas de menor luminosidad. La noche registró 13 fallecidos (26,5%), seguida por la tarde con 12 víctimas (24,4%), la mañana con 11 (22,4%), la franja noche-madrugada con 9 (18,3%) y el período tarde-noche con 4 víctimas (8,1%).
En conjunto, más de la mitad de las muertes ocurrió entre la tarde y la madrugada, período en el que confluyen factores de riesgo como velocidades elevadas, menor visibilidad, fatiga de los conductores y una mayor circulación recreativa.
Respecto de los días de la semana, los sábados y domingos concentraron el mayor número de víctimas, con 10 fallecidos cada uno, representando en conjunto el 40,8% del total mensual. Los lunes registraron 9 víctimas, mientras que martes y viernes contabilizaron 6 cada uno. Los jueves sumaron 5 fallecidos y los miércoles presentaron el menor registro del período, con 3 víctimas.
La concentración de hechos fatales durante los fines de semana constituye una constante observada en los estudios de seguridad vial, asociada al incremento del tránsito por actividades recreativas, viajes turísticos y desplazamientos de media y larga distancia.
Uno de los aspectos más relevantes del relevamiento es la elevada participación de las rutas nacionales y provinciales en el total de víctimas fatales.
De las 49 personas fallecidas, 32 perdieron la vida sobre rutas nacionales, rutas provinciales, autopistas, accesos y caminos principales, lo que representa el 65,3% del total. Las 17 víctimas restantes (34,7%) corresponden a hechos ocurridos en calles y avenidas urbanas.
En total se registraron 25 siniestros viales sobre corredores principales, distribuidos de la siguiente manera:
• 13 siniestros en rutas nacionales, con 15 víctimas fatales.
• 12 siniestros en rutas provinciales, con 17 víctimas fatales.
Aunque la cantidad de hechos fue similar entre ambas jurisdicciones, las rutas provinciales concentraron un mayor número de víctimas, lo que podría reflejar una mayor severidad promedio de los siniestros registrados.
La elevada participación de los corredores viales en el total de fallecimientos vuelve a poner en evidencia la necesidad de fortalecer las políticas de mantenimiento de la infraestructura, mejorar la señalización horizontal y vertical, incrementar los controles de velocidad y reforzar la presencia preventiva en los principales ejes de circulación, según el Observatorio que preside Pedro Perrotta.
Las víctimas fatales se distribuyeron en numerosas localidades bonaerenses, reflejando que la siniestralidad vial afecta a prácticamente todas las regiones de la provincia.
Los mayores registros correspondieron a Isla Talavera (sector bonaerense del Delta) y Mar del Plata, con 4 víctimas fatales cada una. Les siguieron Baradero y La Plata, con 3 víctimas cada una. Con 2 fallecidos se ubicaron General Madariaga, Mercedes, Ramallo, Necochea y Pilar.
El resto de las víctimas se distribuyó entre más de veinte municipios, entre ellos Berazategui, Esteban Echeverría, Coronel Dorrego, Coronel Rosales, Campana, Ezeiza, Quilmes, General Belgrano, General La Madrid, Tigre, General Rodríguez, General Villegas, Guernica, Florencio Varela, Berisso, Marcos Paz, San Isidro, Moreno, Pehuajó, Pergamino, San Vicente y Lomas de Zamora.
Esta dispersión territorial confirma que la problemática no se limita al Área Metropolitana de Buenos Aires ni a los grandes centros urbanos, sino que alcanza también a corredores productivos, rutas de conexión regional y localidades del interior provincial.
Muy Grave_ La Sangre Se Derrama en Rutas y Caminos Bonaerenses by Nicolás Harispe