Luego de las demoras este lunes por la mañana en las líneas Roca, Mitre y Sarmiento como consecuencia de la implementación de un nuevo sistema de controles preventivos de alcoholemia y sustancias al personal de conducción y guarda, previo a la toma de servicio, la empresa Trenes Argentinos informó que ya se normalizó el servicio.
La modificación mencionada forma parte, según la compañía, del proceso de modernización de los procedimientos y tiene como objetivo optimizar los controles, mejorar la trazabilidad de los datos y adecuar las condiciones de atención, procurando una mayor eficiencia en la utilización de los recursos y del personal involucrado en el proceso.
Hasta el momento, informó la empresa, los controles eran realizados de manera presencial por personal médico y de enfermería en las distintas bases operativas.
La nueva modalidad establece que los controles sean efectuados por personal de enfermería en el lugar, con intervención médica de manera remota únicamente ante la eventual detección de un resultado positivo.
Este nuevo esquema cuenta además con una base médica rotativa, lo que permite garantizar la disponibilidad de atención profesional de manera permanente ante la necesidad de una evaluación médica en el momento, sin requerir el traslado de personal médico a cada una de las bases.
La implementación del nuevo sistema busca también contar con información más precisa para la toma de decisiones y agilizar progresivamente el proceso de control previo a la prestación del servicio.
En el día de hoy se implementó por primera vez este sistema en las cinco líneas que opera la empresa, poniéndolo a prueba con una saturación plena para poder analizar los parametros de funcionamiento, y así realizar los ajustes necesarios.
Ante las demoras registradas en algunas de las líneas, Trenes Argentinos aseguró que se encuentra trabajando junto con el proveedor del servicio para ajustar los mecanismos de funcionamiento del nuevo sistema y reducir los tiempos asociados a los controles.
La empresa continuará realizando los ajustes necesarios durante esta etapa de implementación, con el objetivo de alcanzar un esquema que permita realizar los controles de manera segura y eficiente, minimizando su impacto sobre la operación ferroviaria y mejorando progresivamente las condiciones de prestación del servicio.