miércoles 9 de septiembre de 2026 - Edición Nº 29.188

Información General | 9 sept 2026

De 18 a 21 años

Casi 4 de cada 10 jóvenes que tomaron un préstamo tienen dificultades para pagarlo

Frente a ese escenario, la Defensoría del Pueblo bonaerense elaboró una guía para no caer en la trampa de la deuda.


La mora entre jóvenes de 18 a 30 años es la más alta de todos los rangos etarios del país. Casi 4 de cada 10 jóvenes de 18 a 21 años que tomaron un préstamo tienen dificultades para pagarlo y 9 de cada 10 de ellos se endeudaron antes de conseguir su primer empleo formal, según un informe de la Defensoría el Pueblo de la Provincia de Buenos Aires.

La mora en tarjetas de crédito está en su nivel más alto en más de dos décadas, y fuera de la banca tradicional —fintechs, billeteras virtuales— llega a triplicar esos niveles. Ahí es, justamente, donde más jóvenes piden prestado.

Frente a ese escenario, la Defensoría elaboró una guía para no caer en la trampa de la deuda:

1. No es que gastás mal

Si una cuota te está ahogando o ya perdiste la cuenta de a cuántos lugares les debés algo, lo primero que necesitás escuchar es esto: no es que gastás mal. Es una idea que te hace sentir solo con un problema que en realidad es de todos.

Hoy podés sacar un crédito en menos de cinco minutos desde una apliación, sin recibo de sueldo, sin que nadie te pregunte si vas a poder pagarlo. Te lo ofrecen justo cuando estás en el peor momento para decir que no. El sistema no está fallando: está funcionando exactamente como lo diseñaron.

Vos no elegiste que el primer préstamo llegue antes que el primer empleo formal, ni las tasas de estos años. Eso no te saca la responsabilidad de lo que sigue, pero sí te saca la culpa de lo que ya pasó. Esta guía no está para decirte qué hiciste mal, sino para darte las herramientas que nadie te dio antes de firmar.

2. Las señales que nadie te explicó

• Te lo aprueban en minutos, sin pedirte nada. Cuanto más fácil y rápido, más sospecha merece: no les importa si podés pagarlo, les importa que aceptes.

• La cuota te cierra, pero no sabés el costo total. El número grande y tranquilizador esconde cuánto vas a pagar en total — a veces el doble.

• “Cuotas sin interés” no siempre es gratis. A veces el precio de contado ya viene inflado. Preguntá cuánto sale pagando todo junto.

• Te ofrecen “refinanciar” apenas te atrasás. Suele ser una deuda nueva y más cara. Pedilo por escrito y date un día para pensarlo.

• La oferta llega justo cuando estás complicado de plata. No es casualidad: cuanto más urgido estás, menos leés la letra chica.

3. Las palabras que usan para confundirte

• TNA (Tasa Nominal Anual): el número más lindo, no el real. No incluye gastos ni seguros.

• CFT (Costo Financiero Total): el que importa de verdad — todo incluido. Si cuesta encontrarlo, es porque no quieren que lo veas. Pedilo siempre y comparalo.

• Central de Deudores del BCRA: registro donde queda tu historial de pagos. Se consulta gratis en la web del BCRA.

• Mora / irregularidad: estar atrasado con el pago. Trae intereses punitorios y, si se prolonga, la Central de Deudores. Cuanto antes hables con quien te prestó, mejor.

4. Antes de decir que sí

Seis preguntas, en este orden, antes de firmar cualquier cosa:

• ¿Puedo pagar esta cuota en el peor mes del año, no en el mejor?

• ¿Ya sé el CFT, no solo la cuota?

• ¿Comparé con al menos otra opción? La primera oferta casi nunca es la mejor.

• ¿Entiendo qué pasa si me atraso un mes? Recargos, punitorios, a cuántos días te reportan.

• ¿Esto lo necesito, o fue lo primero que apareció cuando estaba apurado?

• ¿Alguien más lo vio antes de que firme? Otro ojo detecta letra chica que uno, apurado, no ve.

5. Si ya caíste, no estás solo

• No lo ignores, aunque dé miedo. No atender no lo soluciona: cada mes suman intereses punitorios.

• Hablá primero vos con quien te prestó. Proponer una cuota que sí podés pagar te pone en mejor posición.

• Pedí todo por escrito. Un acuerdo verbal no sirve como prueba si después hay un problema.

• Ordená qué debés y a quién, todo junto. Verlo de un vistazo es lo que permite decidir por dónde empezar.

• Priorizá lo que más crece, no necesariamente lo más grande: una deuda fintech al 30% de mora escala más rápido que una cuota bancaria estable.

6. Dónde te escuchan

• Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires: para reclamos cuando un banco, tarjeta o financiera no te da una respuesta clara o te cobra algo indebido.

• Defensa del Consumidor (municipal o provincial): para publicidad engañosa o condiciones que no coinciden con lo ofrecido.

• BCRA – Portal del Cliente Bancario: consulta gratis de tu situación en la Central de Deudores y reclamos contra entidades reguladas.

Son canales gratuitos, sin necesidad de abogado, y conviene agotarlos antes de pensar en una instancia judicial. Llevá siempre contrato, resúmenes y capturas de pantalla.

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