Tras cumplirse 25 años de los atentados a las Torres Gemelas en Nueva York, se conocieron nuevos documentos sobre las condiciones ambientales que atravesó esa ciudad luego del derrumbe de ambos edificios, y las consecuencias que sufrió la población expuesta a los contaminantes, es decir, en relación a la toxicidad que había en el aire. Pero más allá de ese nuevo debate, siguen pendientes otras preguntas, sobre todo ligadas a la falta de acciones del FBI y de la CIA sobre la célula de Al Qaeda, que ya había sido descubierta. Y como telón de fondo, se repiten una y otra vez las escenas posteriores al ataque, que conmovieron al mundo y mostraron la fragilidad en materia de seguridad a la que estaba expuesta la población de esa ciudad.
De todo el material que se conoce sobre el impacto de los dos aviones en el Word Trade Center , ninguno estremece como este. Fue filmado para la televisión, ya que en ese año, 2001, internet todavía no dominaba la escena comunicacional. Y como se puede observar, el cronista grita "¡Se ha ido! ¡toda la torre!! ¡se ha ido!".
En ese entonces, poco menos del 10% de la población global tenía acceso a la web, y la inmensa mayoría de las personas se conectaba mediante líneas telefónicas convencionales. La banda ancha apenas comenzaba a extenderse (10 % de las conexiones sobre el total, o sea, 1 de cada 10 usuarios podían acceder a ese servicio).
Por otra parte, las plataformas de streaming de video, las redes sociales modernas (como Facebook o YouTube) y las aplicaciones móviles inteligentes todavía no existían. La comunicación social ocurría principalmente a través de foros de internet, salas de chat (como IRC o MSN Messenger) y clientes de mensajería instantánea.
Muchas teorías conspirativas se han elaborado desde entonces. La comisión investigadora sobre el atentado entregó un informe que es cuestionado severamente por víctimas, historiadores, periodistas de investigación y distintas personalidades de todo el mundo. Tanto la CIA como el FBI tenían conocimiento de la existencia de la célula de Al Qaeda que operó en territorio de los EE.UU., pero dejaron que actuaran libremente.
La torre que cayó "por un vientito"
Los reportajes y trabajos documentales de Tucker Carlson son reveladores. Plantean que la CIA estuvo rastreando e incluso intentando reclutar a dos de los secuestradores del 11-S antes de los ataques, y que ocultó esa información al FBI. Con ello buscó culpar al "Estado profundo" y a la administración de George W. Bush.
Además, dedicó espacio a analizar la caída de la tercera torre, el WTC 7, que no fue impactada por ningún avión. Y apoyándose en un estudio alternativo, pone en duda el informe oficial del NIST que atribuye el colapso puramente a los incendios de la zona.