El intendente de La Plata, Julio Alak, presentará este martes 15 de septiembre la Unidad Municipal de Gestión del Riesgo, que tendrá a cargo la prevención y coordinación de emergencias en la ciudad. El acto será a las 11:30 en el Salón Dorado del Palacio Municipal.
La medida se enmarca en la llegada del fenomeno climático conocido como El Niño, que se origina por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Océano Pacífico tropical.
Según el meteorólogo Mauricio Saldivar, ya está instalado en el Pacífico ecuatorial, con más de 90 % de probabilidad de alcanzar intensidad muy fuerte en lo que resta de 2026, según la Organización Meteorológica Mundial, que lo ve persistiendo hasta febrero de 2027 con pico a fin de año.
Este evento ya está modificando la circulación atmosférica sobre el sudeste de Sudamérica, donde ocho de cada diez episodios de este tipo dejan lluvias sobre lo normal, y algunas grandes crecidas del Paraná coincidieron con Niños intensos, como en 1982/83 y 1997/98.
Si bien un evento de esta intensidad aumenta la probabilidad de que se presenten impactos asociados a El Niño, no significa que estos necesariamente vayan a ocurrir ni que lo hagan con la misma intensidad en todas las regiones.
El anuncio del Ejecutivo municipal repercutió en la oposición local. El senador provincial y ex secretario de Gobierno de la gestión de Julio Garro, Marcelo Leguizamón, destacó la medida, pero cuestionó que la Gestión del Riesgo haya dejado "de ser una prioridad" desde diciembre de 2023.
"Se desarmaron equipos, herramientas y políticas que La Plata ya había construido. Y en nuestra ciudad sabemos demasiado bien por qué esto importa. La Plata venía de la inundación de 2002. Entre 2003 y 2007, especialistas de la Facultad de Ingeniería de la UNLP estudiaron la problemática hídrica y advirtieron sobre las vulnerabilidades existentes. En 2008 volvimos a inundarnos. Y cinco años después llegó la tragedia del 2 de abril de 2013. Las advertencias estaban. Los antecedentes también. No podemos evitar una tormenta, una lluvia extraordinaria o un temporal de viento. Lo que sí podemos —y debemos— hacer es estar preparados para reducir sus consecuencias", explicó el senador.
"El 2 de abril nos dejó una enseñanza que ninguna gestión debería olvidar: frente a los fenómenos naturales no alcanza con reaccionar cuando llegan. Hay que prepararse antes. La Gestión Integral del Riesgo necesita obras, sistemas de alerta temprana, planificación, inversión, mantenimiento y decisión política. Sirve para prevenir, reducir daños, proteger bienes y, fundamentalmente, salvar vidas. Por eso celebro que finalmente hayan entendido que la Gestión del Riesgo no es un gasto ni una estructura administrativa más. Es una política de Estado", resaltó el legislador.