El presidente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Fernando Tauber, encabezó este martes el acto de entrega del título de Doctor/a Honoris Causa a Emilce Moler, Gustavo Calotti y Pablo Díaz, sobrevivientes de “La Noche de los Lápices”, y a familiares de Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio De Acha, Horacio Ungaro, Daniel Alberto Racero, Víctor Treviño y María Clara Ciocchini, todos ellos estudiantes detenidos-desaparecidos.
Entre los fundamentos de la Resolución 1031/2026 que establece la distinción del Doctorado honoris Causa a las víctimas y sobrevivientes de la Noche de los Lápices, se destaca: “Que esta Universidad sostiene un compromiso con la defensa de los derechos humanos y con los procesos de Memoria, Verdad, Justicia y Reparación”.

El texto señala, además, que “a 43 años de democracia y a 50 años del suceso denominado Noche de los Lápices, concretar la entrega de la distinción es un justo homenaje a la militancia estudiantil secundaria y a las luchas ligadas a la defensa de la educación pública y a la construcción de una sociedad más justa”.

También fundamenta que “la militancia estudiantil secundaria de los años ’70 constituyó una experiencia de politización que atravesó la vida cotidiana escolar en todas sus dimensiones (…) que hicieron de la escuela secundaria un espacio de participación, pensamiento crítico y transformación social”.
Asimismo, se destaca que “que, como consecuencia de la política de terror, se interrumpieron también las trayectorias vitales y académicas de numerosos estudiantes secundarios que debieron abandonar sus estudios, exiliarse o insiliarse, o vieron de otro modo truncados sus proyectos de vida, en un contexto en el que el miedo, la vigilancia y la persecución atravesaron la totalidad de la experiencia escolar".

La resolución valora además que “que los testimonios de quienes sobrevivieron resultaron fundamentales para la construcción de esa memoria y para el proceso de verdad y justicia que, con avances y retrocesos, continúa hasta la fecha dando cuenta tanto de la dimensión y los efectos del genocidio como de las luchas del movimiento estudiantil, contribuyendo, de este modo, a fortalecer la organización estudiantil en el presente”.
Luego del acto, la jornada continuó con el concierto “Y seguí cantando”, de María Elena Walsh, una propuesta que reunió por primera vez en la historia a los cinco elencos musicales de la UNLP, que se presentaron juntos en un mismo escenario. Se trata de una propuesta ideada por las Secretarías de Arte y Cultura, y de Derechos Humanos y Políticas de Igualdad.

Por primera vez los cinco elencos musicales de la UNLP, Cuarteto de Cuerdas, Quinteto de Vientos, Coro Universitario, Coro Juvenil y Coro de Cámara, se presentaron juntos en el primero de un ciclo de conciertos para conmemorar, a través de la música, los 50 años del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, contribuyendo así a la siembra permanente de la memoria, la verdad y la justicia.

El Cuarteto de Cuerdas de la UNLP está integrado por Nicolás Favero Urbiztondo, primer violín; Marcos Favero Urbiztondo, segundo violín; Diana Gasparini, viola; y Siro Bellisomi, violoncello. Al Quinteto de Vientos lo componen Marcelo Mancuso, flauta; Cristian Cocchiararo, oboe; Rubén Molinari, clarinete; Luis Ariel Martino, corno; y Eduardo Rodríguez, fagot.

Por último, el Coro Universitario es dirigido por Emiliano Linares; el Coro Juvenil, por Fernando Tomé; y el Coro de Cámara, por Constanza Piqué Bazzano.