Con la premisa de optimizar la prevención, la detección y atención temprana de enfermedades y la promoción de hábitos saludables, la Municipalidad de La Plata llevó a cabo nuevas jornadas de salud en diversos barrios de la ciudad. De manera simultánea, continúa aplicando vacunas de calendario y de campaña en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS).
Las actividades incluyeron controles integrales de salud a deportistas de 6 a 18 años de clubes de barrio en el marco del programa Cuidar el Juego, vacunación de calendario y de campaña y jornadas de salud sexual con colocación de implantes subdérmicos, asesoría en métodos anticonceptivos, tomas de PAP y testeos rápidos de VIH y sífilis.
Además, se brindaron talleres de salud mental para jóvenes de 12 a 18 años sobre prevención del suicidio, reconocimiento de señales de alerta y herramientas para pedir ayuda o acompañar a otras personas y charlas sobre lavado de manos y salud bucal destinadas a niños y niñas de jardín de infantes.
También hubo controles pediátricos y odontológicos, entrega de certificados bucodentales, evaluaciones de agudeza visual, tomas de tensión arterial, medición de peso, talla y glucemia y completamiento de planillas de ANSES.
Los trabajos se concretaron en distintos espacios de las localidades de Villa Elvira, Ringuelet, San Carlos, Arturo Seguí, City Bell, Villa Elisa, Tolosa, Altos de San Lorenzo y Villa Castells y del casco urbano.
La prevención de enfermedades se entiende como intervenciones específicas, basadas en la población y en el individuo, para la prevención primaria y secundaria (detección precoz), con el objetivo de minimizar la carga de enfermedades y los factores de riesgo asociados.
La prevención primaria se refiere a las acciones destinadas a evitar la manifestación de una enfermedad (esto puede incluir acciones para mejorar la salud mediante el cambio del impacto de los determinantes sociales y económicos en la salud; el suministro de información sobre riesgos para la salud conductuales y médicos, junto con la consulta y las medidas para disminuirlos a nivel personal y comunitario; la suplementación nutricional y alimentaria; la educación en higiene bucal y dental; y los servicios clínicos preventivos, como la inmunización y vacunación de niños, adultos y ancianos, así como la vacunación o la profilaxis posterior a la exposición para personas expuestas a una enfermedad transmisible).
Por último, la prevención secundaria se ocupa de la detección temprana cuando esto mejora las posibilidades de obtener resultados positivos para la salud (esto comprende actividades como programas de cribado basados en la evidencia para la detección temprana de enfermedades o para la prevención de malformaciones congénitas; y terapias farmacológicas preventivas de eficacia probadas cuando se administran en una fase temprana de la enfermedad).