En diálogo con Blanco sobre Negro el presidente del CECIM La Plata, Mario Volpe, resaltó: “La verdad es que la convocatoria nos sorprendió por la cantidad de gente, agrupaciones, organizaciones de ex combatientes y partidos políticos que nos acompañaron siendo un 3 de enero”.
“Fue positivo porque pudimos poner en conocimiento todo lo que está sucediendo en lo que consideramos una entrega de soberanía. Fue muy emotivo reencontrarnos en la calle y estar reclamando por Malvinas”, agregó.
Durante la “ronda de la soberanía” que tuvo lugar este miércoles en Plaza de Mayo, los ex combatientes reclamaron: “No a la entrega programada de soberanía; no a la entrega de nuestros bienes naturales; no a las bases militares en Argentina atentatorias de la paz de nuestro continente”.
“Estamos acostumbrados a tener períodos buenos y malos, creo que pasamos más malos que buenos. Lo que más nos duele es que a esta altura tendríamos que estar de acuerdo todos en las medidas de más soberanía, más país y más democracia. Retroceder de esta forma es muy doloroso”, aseguró Volpe.
“Nuestra responsabilidad está primero, tenemos el compromiso con los compañeros que cayeron en Malvinas y en la posguerra de llevar la posta en esta causa. Lamentamos no sólo lo que ocurre en el momento sino también todo lo que va a costar revertirlo”, agregó.
“Se abandonaron las presentaciones con el Mercosur, la Celac y los países de África. Eso favorece al Reino Unido, que buscaba por todos los medios que no nos presentemos en los foros internacionales. La asimetría de poder entre Argentina e Inglaterra es muy importante, nuestra única alternativa para equipararnos era en los foros internacionales donde muchos países presionan para que Gran Bretaña se siente a dialogar”, consideró el titular del CECIM La Plata.
“Sentándonos mano a mano y con una política neoliberal y entreguista provoca un enorme retroceso. Nuestra fortaleza era el apoyo de América Latina, los países ribereños de África, los países árabes y todos los que integran el G77 más China que habían expresado su apoyo. Evidentemente no quieren confrontar con los países que ellos llaman centrales, hablan de correrse de países periféricos para volver al mundo que es el mundo dominante”, opinó.
“No ven la causa Malvinas, lo ven como un problema restringido a las islas y no quieren asumir el gran problema que significa el Atlántico Sur, la Antartida y todas las riquezas que hay allí”, concluyó Volpe.