Desde hace varios días, la Ciudad de Buenos Aires y alrededores padecen la invasión de polillas que en un principio afectaron a la ciudad uruguaya de Montevideo. Según los investigadores, los insectos llegaron a la Capital desde esa ciudad. Las redes sociales se convirtieron en el lugar para las quejas y los lamentos de los vecinos que no saben cómo combatir a las polillas molestas.
Romina Barroso, investigadora del Conicet, habló en Radio 10 sobre la invasión de uno de los 160 mil tipos de mariposas, pero dejó tranquilidad: “Estas no son las que comen ropa”, dijo y explicó: “Las que dan dolores de cabeza son las larvas, ¡esas sí las comen!”.
Las polillas no tienen ningún tipo de incidencia negativa para la salud de las personas. Lo que se aconseja es dejar que los insectos desaparezcan naturalmente. “Son especies con ciclos de vida cortos y a su vez tienen depredadores que se alimentan de ellos, por lo tanto esto tiende a reestablecer los equilibrios en la naturaleza”, explicó al diario uruguayo El Observador el director de Salud de la Intendencia, Pablo Anzalone.
Las polillas se desenvuelven en ciertos casos como otros tantos insectos que recién en edad adulta ponen huevos. “Esos huevos cuando eclosionan sale una larvita en forma de gusano. Esos son los que dan dolores de cabeza porque son las que comen la ropa y hay otras que comen la fruta de los cultivos”, señaló Barroso.
En general, las polillas no transmiten ninguna enfermedad a los seres humanos, ni tampoco pican, pero causan molestia e incomodidad a los vecinos que no saben cómo lidiar con ellas.
“La mejor forma de combatirlas dentro del hogar es cerrando puertas y ventanas y colocando mosquiteros, que serán cada vez más necesarios por la presencia de mosquitos”, dijo el director de Salud de Montevideo y recomendó a la población que “si quieren utilizar insecticida, que sea acotadamente”.
La investigadora comentó también que cada vez se ven menos a las mariposas “lindas” por la contaminación de la ciudad.