martes 26 de octubre de 2021 - Edición Nº 29.188

Información General | 7 oct 2021

Luego de la "caída" de Facebook, Instagram y Whatssapp, surge la pregunta: ¿son plataformas seguras?

Entrevista al director del LINTI (UNLP), Javier Díaz


Desde fines de los ´70 hasta el año 1994 internet sólo era usado por las universidades para sus proyectos de investigación. A partir de 1995 comenzó su uso comercial y provocó uno de los procesos de cambio más trascendentes a nivel global .

Se trataba, al momento de su creación, de una forma de comunicación eficiente y la particularidad que tenía era que permitía una comunicación entre pares, no había una persona que con un rol dominante sobre la otra sino que los dos podían hacer lo mismo. Eso cambió el estilo de comunicación de redes que se utilizaba en todo el mundo.

Todo comenzó como un proyecto por encargo del Departamento de Defensa de los Estados Unidos llamado Arpanet, con el objetivo de utilizarlo como medio de comunicación entre las diferentes instituciones académicas y estatales.

El estándar de internet es el mismo en todos los países pero cada Estado tiene sus particularidades. Por ejemplo, en China manejan tanto el control del tráfico interno como la comunicación con el mundo y hay ciertas cosas que dejan filtrar.

Pero pasa también que otros países, como  Francia, filtran todo lo que tiene que ver con ideas nazis. Cada Estado tiene distintas actitudes al respecto.

En octubre de 1994 fue creado el Consorcio WWW, un consorcio internacional que tenía el objetivo de generar recomendaciones y estándares que aseguraran el crecimiento de la World Wide Web (WWW) a largo plazo.

La WWW se trata de un sistema que funciona a través de internet por el cual se pueden transmitir diversos tipos de datos a través del Protocolo de Transferencia de Hipertextos, que son los enlaces de la página web.

El 4 de septiembre de 1998 Serguéi Brin y Larry Page crearon Google, compañía que revolucionó la internet y, el 4 de febrero de 2004 Mark Zukerberg fundó Facebook.

Actualmente son dos de las empresas más cotizadas del mundo (Google tiene ingresos por más de 66 mil millones de dólares y Facebook por más de 55 mil millones). Ambas poseen uno de los “recursos” más valorados en el mundo entero: los datos personales.

Esta semana, Facebook (poseedora también de Instagram y Whatsapp) sufrió un desperfecto técnico y dejó sin servicio a millones de personas en todo el mundo.

Más allá de cualquier cuestión superficial, lo cierto es que quitó temporalmente la herramienta principal de trabajo de miles de personas y provocó el temor a un posible robo de datos personales.

 

¿Era algo previsible lo que pasó con Facebook, Instagram y Whatsapp?

La explicación de la empresa fue que el lunes pasado por la mañana (hora de Estados Unidos)  realizó una actualización en los equipos que manejan la red de todos sus servicios y cometieron el error de borrar las “rutas” de acceso a los servidores de la empresa.

Aparentemente borraron las rutas para acceder desde afuera y desde adentro. Por tal razón, durante seis horas el personal de Facebook no podía acceder, y la plataforma “desapareció” de internet. No se podía ingresar a los servidores y tampoco funcionaba correctamente el internet propio de la compañía.

Algunos artículos periodísticos mencionaron dos posibilidades: que se perdió el dominio de la empresa y que se perdieron las “rutas”. De todas formas vale aclarar que la empresa sólo habló de la segunda opción e informó que eso causó "un efecto cascada".

Pero no es la única hipótesis: algunas fuentes periodísticas hicieron notar que durante el fin de semana pasado habían sido publicadas declaraciones de una empleada de Facebook a medios de prensa de Estados Unidos. Criticaba el efecto que tienen algunos posteos en la red social, y señalaba que ciertos temas polémicos que generan mucho tráfico la compañía no los restringe. Según afirmó eso ocasionaba  consecuencias en niños y adolescentes.

Esos dichos se interpretaron como un filtrado de documentos internos de Facebook y algunos sospechan que, en un intento de cerrar “rutas” para que no se filtraran más de esos documentos internos, la compañía cerró todo. De todas formas, por el momento esta información es sólo especulativa.

 

Qué dice Javier Díaz

Para saber si este tipo de sucesos puede conllevar riesgo de robo de datos personales, Info Blanco Sobre Negro se comunicó con Javier Díaz, director del Laboratorio de Investigación en Nuevas Tecnologías Informáticas (LINTI) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

 

ISBN: ¿Corrieron riesgos los datos personales durante esas seis horas?

Díaz: Hubo algunos correos mencionando el hecho de que habían hackeado Facebook y que los datos, tanto personales como institucionales, corrían peligro.

Hasta el momento lo que se sabe es que las “rutas” se perdieron, no es que fueron direccionadas hacia otro lado y alguien robó los datos. Pero no hay información que corrobore esto último.

 

ISBN: ¿Son seguras ese tipo de plataformas?

Díaz: Cada vez que uno entra en una página hay varios otros sitios que te sacan información y se fijan quién sos, dónde vivís, en qué páginas entraste antes, y eso tiene un valor comercial.

En general la cláusula de privacidad de las grandes compañías, como Google o Facebook, lo que dicen es que no venden información privada ni quién sos, dónde vivís o cuánto cobrás. Pero con los gustos o las características de las personas sí lo hacen.

De hecho, cuando alguien entra a ciertos sitios le informan que esa página les sacará información, que tiene “cookies”, y le piden su autorización. Son cosas que, de todas formas, si no las preguntan igual se hacen. Hoy, todo lo que uno hace en internet deja un rastro.

 

ISBN: ¿Hay alguna regulación para internet?

Díaz: Hay estándares y los distintos países van tomando medidas para proteger la privacidad de las personas. En Europa hay una ley al respecto, y pasa lo mismo en Estados Unidos. También está el caso de Ecuador, que sacó una norma parecida a la europea.

En Argentina lo único que se tiene hasta el momento es la de Habeas Data, que dice que la información privada de una persona (DNI, cuenta bancaria, entre otras) está protegida por ley y no se puede manipular ni vender.

En el caso de las cláusulas de privacidad que hay en Europa son más fuertes porque piden que la política de las empresas se comunique cada seis meses, tiempo emn el que se puedan borrar los datos que la empresa recolecta de una persona (derecho al olvido).

En el caso de Argentina hubo un proyecto pero nunca llegó a convertirse en ley. Sería bueno que hubiera alguna norma al respecto porque evitaría que las compañías tengan tanta información de las personas. Igualmente lo que se eliminaría es la información privada, y siempre queda un rastro.

Actualmente hay una movida que tiene que ver con tratar de compatibilizar a los organismos que hacen las cláusulas de privacidad en múltiples países. Pero no son consorcios mandatarios.

Me parece bien que se promuevan buenas prácticas de privacidad y que los proveedores de los países las respeten porque en este mundo global muchas de las cosas que se realizan suceden entre varios países. Por eso está bueno que se formen consorcios para promover ciertos estándares.

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