jueves 27 de enero de 2022 - Edición Nº 29.188

Cultura | 8 ene 2022

Recuerdos de la última gira de Carlos Gardel cuando visitó Puerto Rico, desató una ola tanguera e instaló el "vos" y el "che"

Llegó el 1º de abril de 1935 y estuvo casi un mes


Hace varios años que se celebra un festival de tango en la ciudad de Isabela (Puerto Rico), situada al noroeste y cuyo nombre es un homenaje a la Reina Isabel I de España.

En esa ciudad Carlos Gardel tiene un monumento, el primero de la isla inaugurado el 24 de junio de 1985 al cumplirse el cincuentenario de la muerte del zorzal criollo. 

Está ubicado en una avenida bautizada obviamente como "Carlos Gardel" ,  y consiste en un busto del cantante sonriente, y colocado sobre un pedestal que tiene una placa y una leyenda alusiva al cincuentenario. 

 

 

 

 

El autor del monumento fue el escultor, retratista y periodista argentino Teodoro Bourse Herrera, que la denominó "El Gardel de Isabela" . También es autor del busto del cantante ubicado en el Hipódromo Argentino de Palermo e inaugurado en 1985. 

Procedente de Estados Unidos en la que sería su última gira antes de su muerte, Gardel llegó a Puerto Rico el 1º de abril de 1935,  y permaneció en la isla hasta el 23 del mismo mes. Allí, entre los "boricuas" el cantante rioplatense es muy querido y fuente de inspiración para muchos artistas.

En aquella ocasión "el zorzal criollo" se presentó en las localidades de San Juan, Humacao, Mayaguez, Ponce, Yauco, Manati, Arecibo, Cavey, Guayama y Cataño; pero es en Isabela, ciudad en la no actuó, el único lugar donde se lo recuerda con un monumento.

 

 

Otra más, y no jodemos más: la "gardelmanía"

Según Arturo Yépez, en su libro "El tango en Puerto Rico", hay dos etapas del tango en Puerto Rico: "antes y después de Gardel". Así de impactante fue la visita del músico a la isla en 1935.

A principios de la década de 1930 el cantor ya era muy popular entre los puertorriqueños pero el estreno de "Luces de Buenos Aires" en el Teatro Olimpo en octubre de 1931 fue su consagración en Puerto Rico.

En su libro, Yépez contó que en la escena donde Gardel canta "Tomo y obligo" el público aplaudió y gritó de tal forma que obligó al proyectorista a echar para atrás la película y volver a mostrar esa escena cuatro, cinco y hasta seis veces. 

Luego de esa película, fueron estrenadas "Espérame", "La casa es seria", "Melodía de arrabal", "Cuesta abajo" y "El tango en Broadway", y fue el comienzo de lo que Yépez denominó "Gardelmanía". 

En aquel entonces los hombres de Puerto Rico llevaban el sombrero inclinado hacia un costado como el cantante, y algunos hablaban de "vos" y "che".

Todo el mundo quería aprender a bailar tango y cuando Gardel anunció que llegaría a Puerto Rico el terreno estaba preparado para darle un recibimiento triunfal.

Pese a haber llegado a las 5.30 de la mañana (el 1 de abril, en el vapor Coamo) miles de seguidores se dieron cita en el Muelle 1  para darle la bienvenida. 

Según el autor de "El tango en Puerto Rico", Gardel conquistó a los boricuas "por su simpleza y sencillez".

 

 

Las empresas de autos se peleaban por promocionar a Gardel en uno de sus coches, pero según Yépez el cantante prefería caminar "con su pueblo".

En varias oportunidades al ver que mucha gente se había quedado sin poder entrar a sus actuaciones les cantaba desde la plaza del pueblo e incluso llegó a pedirle a Rafael Ramos Cobian, el empresario que lo había llevado a la isla, que rebajase el precio de las entradas porque quería estar al alcance de todos aunque eso fuera en detrimento de su propio bolsillo. 

Tal fue el éxito de Gardel en Puerto Rico que a pesar de haber sido contratado por una semana se quedó cerca de un mes, lo que obligó a posponer la próxima escala de su gira internacional, en Venezuela. 

Una de las cosas que más llamó la atención de Gardel fue su galantería, que logró un "éxito instantáneo y arrollador con las damas de Puerto Rico y luego en Venezuela y Colombia", según Yépez, que aseguró en su libro que gracias al cantante los hombres de Puerto Rico empezaron a ceder el asiento a las mujeres en los micros. 

Por otro lado, Yépez destacó que los romances del cantante fueron varios pero por su habitual discreción mantenía absoluto silencio. Fue tanta la fama del cantante al respecto que un bolero de Pedro Flores, titulado "Querube", lo retrató de esta forma: "Tu eres más linda que Adriana.... y mucho más lindas que todas las novias que tuvo Gardel". 

 

 

San Gardel

Carlos Gardel falleció el 24 de junio de 1935 en un accidente aéreo en Medellín (Colombia). La veneración por el Zorzal Criollo en Puerto Rico no se compara, según Yépez, con la de ningún otro artista que haya visitado la isla. 

En el cementerio de Chacarita en Buenos Aires, pueden apreciarse tres placas de Puerto Rico en la tumba monumento del artista que tiene, además de la mencionada avenida, existen otras tres calles con su nombre en Mayaguez, Toa Baja y en el sector de Hato Rey, en San Juan.

Por último, cabe destacar que hubo un intento de canonización de Gardel llevado adelante en 1985 por un grupo de admiradores liderado por Luis Cruz Iglesias. A pesar de haber reunido cientos de firmas la diócesis católica rechazó la solicitud. 

Fuente: El tango en Puerto Rico”, de Arturo Yépez (2009)

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