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Información General | 1 feb 2022

Un pitbull atacó a un albañil y reavivó el debate sobre las "razas peligrosas": te contamos por qué hay que tratarlas con cuidado

VIDEO / El hombre terminó con 27 puntos y casi pierde una pierna


Un pitbull atacó a un albañil que se dirigía a un kiosco para comprar una gaseosa. El trabajador de la construcción terminó con una sutura de 27 puntos en una de sus piernas por causa de las heridas que le produjo el perro.

La feroz agresión ocurrió en Hurlingham y las imágenes quedaron grabadas en las cámaras de seguridad.

 

 

 

 

Hace exactamente dos años atrás, Info Blanco Sobre Negro informó sobre otro ataque similar, ocurrido en Berisso. También estaba involucrado un pitbull pero la víctima era más débil, una niña de tan sólo 2 años de edad. 

El comportamiento que se repite en ejemplares de esa raza tiene una explicación, y en aquella oportunidad nos la brindó Jésica Singerman,  médica veterinaria egresada de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) una profesional veterinaria que es especialista en conducta animal (etología).

 

 

Una raza con "una patología específica"

 

- ¿Existen las razas de perros peligrosas? 

El mote de razas peligrosas es más bien un mito, porque en general las conductas agresivas responden en un 70% a la incidencia ambiental y sólo un 30% a lo genético.

De todos modos, últimamente se está investigando, pero es algo muy reciente, sobre una patología específica en el pitbull en base a los problemas que hubo con esta raza. Se habla de un trastorno en el control de los impulsos y es un elemento que ahora se tiene en cuenta en particular con estos perros. 

 

-¿Entonces se trata de un tema de tamaño del perro que muerde? 

El problema es la talla, el peso y el tipo de mordida de cada perro. Una gran cantidad de estudios demostró que la mayor cantidad de consultas de mordidas se da por caniches que muerden en la cara. Las estadísticas indican que hay más ataques de caniches que de pitbulls. La diferencia es que una mordedura del caniche no va a derivar en una muerte, a diferencia de lo que puede pasar con un perro grande. 

 

- ¿Qué factores ambientales pueden derivar en un perro con conductas agresivas?

Entre los factores ambientales de mayor incidencia en la agresividad de los perros debe tenerse en cuenta el tiempo de destete que nunca puede ser antes de los 70 días de vida. En ese tiempo la madre le enseña al cachorro las inhibiciones correspondientes. Le pone límites que nosotros como humanos no podemos porque no manejamos el lenguaje canino. Además, tanto en perros como en gatos, hay un período crítico durante el cual si no reciben determinados estímulos es muy probable que desarrollen agresión o fobia.

Por ejemplo, si un perro no tiene contacto con niños hasta los 4 meses de vida es muy difícil que luego puedan aceptar su presencia como natural. Estas son cuestiones que impactan a nivel cerebral.

 

-¿También puede incidir un trato violento por parte de los dueños? 

Si claro. Tener un perro atados todo el tiempo o tratarlo con conductas ambiguas de amor y agresión hace que el animal entre en un estado de estrés que con el tiempo produce patologías físicas y conductuales. 

 

- ¿La etología receta psicofármacos a los animales? 

Si, se usan los mismos psicofármacos que se recetan a las personas. La etología clínica se puede comparar con la psiquiatría humana. Estos fármacos actúan a nivel cerebral balanceado ciertos neurotransmisores. Se sabe que en determinadas patologías hay alteraciones neurobioquímicas a nivel cerebral. En la clínica hay mucha resistencia al uso de psicofármacos y también hay muchos propietarios que se resisten a medicar a sus perros. Pero no existen lugares para contener a perros con patologías grave y que no sean peligrosos para la sociedad. Por eso, generalmente esos casos terminan en eutanasia. 

 

- ¿Hay casos en los que la única opción es la eutanasia? 

Yo además soy perito de parte. Si en una evaluación etológica se concluye que el perro es realmente peligroso y no tiene rehabilitación puedo llegar a indicar la eutanasia. Entiendo que ahora hay mucha más resistencia de los proteccionista. Hay perros que por los años de patología y el grado de agresión cualquier tratamiento es inviable. 

 

-¿Se puede curar una patología? 

Ningún perro se va a curar de una patología comportamental pero se puede manejar, es como un trastorno psiquiátrico. Con el compromiso del dueño de la mascota se puede elaborar una estrategia con tratamientos conductivos conductuales y psicofármacos. Los psicofármacos se ordenan por los menos por un año para crear neuroplasticidad y se la suma una terapia conductivo conductual asociada. A veces, al año se puede ir sacando la medicación pero en otros casos es de por vida. 

 

-¿Qué debe hacer una persona antes de tener un perro de gran tamaño? 

Se debe trabajar mucho en la prevención. Quien va a tener un perro debe averiguar sus características y estar dispuesto a darle todo lo que necesita. Hay muchas herramientas para prevenir antes de que los problemas estén instalados. Por ejemplo, se hacen grupo de cachorros para que sociabilicen y aprendan determinadas cosas. Sin embargo, en general los casos me llegan cuando el perro arrastra problemas desde hace varios años. La gente en general pasa por altos muchos indicios de sus mascotas hasta que un día tiene un problema grave como una mordedura. Recién ahí hacen la consulta. Los perros deben tener espacio, determinada actividad aeróbica y tiempo de juego. 

 

-¿Es un problema humanizar a las mascotas?

 Actualmente lo que pasa es que la mascota es parte de la familia pero el animal no lo entiende de esa manera. Los perros tienen una estructura jerárquica. Si un perro no muestra indicios de agresividad no pasa nada si lo dejan dormir en la cama pero si muestra un carácter fuerte hay que tener mayor cuidado. 

 

-¿En un perro que ya mordió hay otra alternativa al psicofármaco?

Las agresiones más comunes se dan dentro del entorno familiar. En la sociopatía hay una inestabilidad jerárquica y el perro muerde a alguien que siente que es su competencia o que está en un lugar inferior. Sin embargo, cuando un perro muerde y lastima quiere decir que no hay inhibición. Tiene un problema en el control de sus impulsos. Eso habla de un trastorno a nivel cerebral que necesita de psicofármacos.

 

 

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