En Arturo Segui lo que domina en el escenario social, o barrial, es la búsqueda de trabajo, las carencias materiales, y el esfuerzo mayoritario de la comunidad por "salir adelante", como en todo barrio popular, de clase trabajadora.
Pero se acentúa un triste contraste que se repite en todas las localidades: el creciente consumo de drogas duras que provoca situaciones de violencia y un profundo e irreparable deterioro del tejido social.
Los vínculos ya no son como años atrás, y la llegada de vendedores (o vendedoras) de cocaína y paco sacudió la paz pueblerina que hacía de esa localidad un lugar muy especial.
Su ritmo de vida cansino se trastocó hasta convertirse en una de las tantas localidades del conurbano en la que cuando cae el sol comienza a emerger una violencia desconocida décadas atrás, e incluso "hace sólo unos meses", de acuerdo a lo que contó a Info Blanco Sobre Negro una vecina del lugar, de nombre Sara y apellido que mantendremos en reserva para respetar su deseo de evitar quedar en la mira de los policías del lugar.
Junto a otras mujeres nos volvieron a convocar luego de conocerse el escándalo por la venta de cocaína que sacudió a la opinión publica. Sentadas en torno a una prolija mesa con mantel transparente, las mamás de Arturo Segui fueron relatando sus experiencias familiares desde que, según aseguran, "se liberó el tráfico en el barrio". Info Blanco Sobre Negro ya había publicado una nota sobre el tema.
Pero es evidente que hay mucho dinero en juego para garantizar que el negocio persista. Todos los que conocen la realidad "profunda" de esa localidad aseguran que la droga (incluido el paco) proviene de El Pato o Barrio Pepsi, e ingresa por ruta 36.
"Anoche era impresionante la balacera que se armó en la placita del fondo. Un muchacho que no se animó a tratarse en el Hospital de Gonnet para no quedar involucrado en el tiroteo está herido. Y es un secreto tremendo el lugar donde lo están curando. No te lo puedo decir porque tampoco estoy segura, pero creo que en Villa Elisa lo recibieron para atenderlo de la mano de alguien vinculado a la comisaría 12da".
Vale aclarar que en Arturo Segui circulan uniformados de la Delegación Policial ubicada dentro del barrio y también miembros de la mencionada dependencia. Los testimonios de las mamás que entrevistamos señalan que "los patrulleros aparecen solamente cuando hay una pelea vecinal por pavadas, como un conflicto por la poda de un árbol o estupideces así. Pero lo de la placita es tierra de nadie, ahí no van porque están metidos en el negocio".
En ese "placita" , dicen las mujeres "de día es de los chicos y a la noche se tiran a matar" . Está ubicada en calle 149 y 414 y fue inaugurada en 2014. De noche es el punto de encuentro para malgastar la vida: drogarse, pelearse, intercambiar objetos de dudosa procedencia y sacar pecho con algún rodado de reciente adquisición.
"El jueves uno quedó herido, pero hubo muchos tiros. ¿Pensás que los milicos de la zona fueron con las sirenas y las luces? Ni en pedo, como te decía, acá sólo aparecen cuando hay peleas entre dos viejos por un cerco mal podado y un árbol que se mete en el terreno del otro", señaló la vocera del grupo.
En tanto, el país debate sobre los detalles particulares del caso "cocaína con fentanilo". Pero ahí, en el extremo norte - noroeste del distrito no hace falta fentanilo para perder la vida. Es todo más predecible y fácil de desarmar. Hace falta voluntad de la política y de la policía. El ministro de Seguridad, que es hombre de tomar cartas en "los asuntos" debería conocer que ahí, o cerca de ahí, se están cocinando drogas, muertes y mucha corrupción.