viernes 12 de agosto de 2022 - Edición Nº 29.188

Información General | 30 jul 2022

¿Qué se debe mejorar para recuperar el rendimiento de los alumnos?


La situación crítica de la educación pospandémica nos preocupa a todas y todos. Aunque en todo el mundo se optan por políticas de relevamiento para tratar los contratiempos que trajo el Covid-19 al sistema educativo, en nuestro país, los efectos se ven potenciados por el contexto del país. Un contexto académico que responde a errores del pasado y a crisis actuales, tanto políticas como institucionales.

Mejorar el rendimiento de nuestros jóvenes en la escuela, recuperar el tiempo perdido, debe ser un punto de partida y una de nuestras principales preocupaciones. Es por eso que si el sistema no colabora, hay que actuar desde la interioridad, desde lo informativo, para optar por cambios individuales que se trasladen a un marco colectivo.

La realidad marca que hay que mejorar en absolutamente todos los aspectos de logística de la academia. Pero si vamos al hilo fino del asunto, si nos centramos en los rendimientos estudiantiles, estos vienen fallando en absolutamente todas las etapas educativas y en cada fase del estudio como accionar individual, o grupal en algunos casos.

Las técnicas de estudio, pueden ser esa conceptualización que puede llevar a lo tangible, recuperando grados de saber y determinando un verdadero cambio en los números y estadísticas que se muestran, que verdaderamente, resultan muy feas. Pero como dijimos, cada sección o ciclo del estudio de un joven, se encuentra afectado negativamente en la actualidad. Hay que lograr potenciar, mejorar y agilizar cada uno de esos apartados temporales.

Si debemos comenzar por algún punto de partida, esa debe ser la clase. De más está decir, que la concentración en la clase es vital para el entendimiento posterior. Eso también se entrena. Tomar apuntes, es la primera técnica a mejorar. El primer estado temporal, sobre el cual deberíamos comprender una mejora. Lo bueno, es que cambiando algunos pocos hábitos y costumbres, podrás transformar ese proceso y tomar apuntes que te ayudarán a posteriori. También existen métodos más avanzados que establecerán una plataforma para tu estudio, como el Cornell, donde se efectivizan esos textos o palabras claves a los que apuntamos. La escucha activa, colaborará con este primer paso, sin ningún tipo de dudas.

Luego, podemos establecer técnicas que ayuden con la lectura y esa comprensión lectora qué tanto se pide y se extraña. Aumentar la velocidad, sin perder eficiencia y memoria, es posible y está al alcance de casi todos. Las autoevaluaciones suelen cooperar con este tipo de indicios. Muchas técnicas de la escuela Montessori, se aplican en diversas de estas tácticas.

Una vez que logramos superar esta sección, debemos poder sintetizar información. Con un resumen o esquemas, entenderemos esto. Aquí es donde reside otra falla. Aunque muchas apps facilitan la formulación de estas técnicas, muchos estudiantes hoy en día, no cuentan con la habilidad para desarrollarlos por sí solos. La memorización, es otro proceso a mejorar. Las reglas mnemotécnicas pueden ayudar en este caso. Y así podemos seguir por mucho tiempo más. Cada momento del proceso de estudio, puede ser mejorado y potenciado por alguna técnica o detalle subjetivo que creemos para simplificar un entendimiento. Hasta para organizar nuestro tiempo de estudio, debemos mejorar nuestras cualidades y habilidades. Solo basta con informarse de la forma correcta, pedir ayuda y tener ganas y convicción como padre, alumno o profesor, para lograrlo. Para finalizar, puedes ver más aquí acerca de las claves para resumir un texto.

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