sábado 10 de diciembre de 2022 - Edición Nº 29.188

Información General | 7 nov 2022

El día que un jeque árabe hizo historia en un campo de juego durante un Mundial de fútbol

La histórica "hazaña" de Fahid Al-Ahmed Al-Yaber Al-Sabah, alias "El Loco Fahid".


El 12 de junio de 1982 se jugaba una fecha más del Mundial de España. Argentina atravesaba un momento trágico, la guerra de Malvinas. La Selección Nacional fue a aquel torneo con la copa obtenida cuarto años antes, en aquella final memorable en cancha de River contra Holanda de 1978.

Jugaba el, para muchos, mejor Diego Armando Maradona de todos los tiempos. Pero no alcanzó y la copa fue finalmente para la peor selección campeona de la historia, el equipo italiano. Tan floja era aquella "azurra" que en la fase de grupos sólo logró empates, 0-0 ante Polonia, 1-1 con Perú y 1-1 con Camerún.

Pero el momento más colorido de aquella competencia lo aportó un seleccionado prácticamente ignoto, de un país que hasta ese entonces la mayoría de los hinchas ni siquiera conocía: Kuwait. Fue, quizás, el único episodio de su estilo, y probablemente nunca vuelva a repetirse. Claro que eran otros tiempos, y eran otros mundiales. 

Estaban en Valladolid jugando la fase de grupos entre Francia y Kuwait. El partido iba 3-1 a favor de los galos, y cuando faltaban 10 minutos para el final, mientras la selección francesa atacaba, sonó un silbato. Pero no el del árbitro, sino uno que provenía de alguien del público. Los jugadores del emirato árabe se detuvieron y el jugador Alain Giresse marcó el cuarto gol para los europeos. "Eh, trampa", gritó, a su modo, el máximo dirigente del fútbol kuwaití.

El gol desató un escándalo que será recordado para siempre. Comenzó la polémica y luego el jeque Fahid Al-Ahmed Al-Yaber Al-Sabah, que era presidente de la entidad y hermano del emir que dirigía ese país, se metió al campo de juego. Como diríamos en Argentina, invadió la cancha.

Inmediatamente se dirigió el árbitro Miroslav Ivanoich Stupar en medio del tumulto, y logró lo imposible: que el gol fuera anulado. Así nomás, "de guapo". El partido continuó y Francia hizo otro gol para marcar el 4-1 definitivo y su clasificación a la segunda fase de aquel mundial.

Después la FIFA multó con más de 10 mil dólares al jeque, y al árbitro Stupar lo sacó del arbitraje internacional para siempre. Pero Fahid Al-Ahmed Al-Yaber Al-Sabah hizo historia, aunque protagonizando uno de los capítulos más absurdos y curiosos del fútbol mundial.   

Alumnos de TEA hicieron un trabajo que muestra aquel momento, y que compartimos con ustedes a 13 días de que empiece a rodar la pelota en Qatar. 

 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias