Por: Federico García
Los días 28 y 29 de septiembre de 1966 un grupo de jóvenes militantes argentinos pertenecientes al Movimiento Nueva Argentina (MNA), tomaron un avión de Aerolíneas Argentinas que se dirigía a Río Gallegos desde Buenos Aires y, a punta de pistola, lo secuestraron para desviarlo a las Islas Malvinas, donde izaron siete banderas argentinas. Esa iniciativa se denominó Operativo Cóndor.
Una vez en tierra, los cóndores desplegaron las siete banderas argentinas que habían llevado, cantaron el Himno Nacional y rebautizaron a la capital isleña como Puerto Rivero, en homenaje a Antonio Rivero, el gaucho que en 1833, apenas consumada la ocupación británica, lideró un levantamiento contra las autoridades reales.
Entre las personas que participaron del mencionado operativo hubo una sola mujer. Su nombre es María Cristina Verrier, que al momento de la gesta tenía 27 años. Nacida en Capital Federal, Verrier es periodista y dramaturga.
La incorporación al grupo de esta mujer fue a través del líder del MNA, Dardo Cabo, al que conoció luego de entrevistarlo para un diario en el que trabajaba. Cabo era hijo de un reconocido dirigente metalúrgico y más tarde terminaría siendo compañero de vida de Verrier.
El rol de ella dentro del operativo tuvo que ver con difundir la noticia gracias a sus contactos dentro del periodismo y con llevar adelante tareas de inteligencia. Además, junto con Cabo, era una de las líderes del grupo de los cóndores junto con Alejandro Giovenco Romero.

Originalmente, el Operativo estaba previsto para el 20 de noviembre, en el marco del día de la soberanía nacional, pero la visita en septiembre de 1966 del Duque Felipe de Edimburgo a la Argentina, recibido con honores por el dictador Juan Carlos Onganía, cambió los planes.
Tras el operativo, quienes lo protagonizaron fueron detenidos en la cárcel de Tierra del Fuego tras una negociación en la que intervino el cura holandés que residía en las islas, Rodolfo Roer. Y por ser trasladados al continente en el ARA Buen Suceso, hundido años más tarde en la guerra que enfrentó a la Argentina y Gran Bretaña, según señaló el periodista Joaquín Rodríguez Freire en una nota de Ámbito Financiero.
Años más tarde, el 17 de abril de 1975, junto a Juan Carlos Dante Gullo, Emiliano Costa y cinco militantes más acusados de estar detrás del secuestro de los hermanos Born, Dardo Cabo fue connfinado con Rufino Pirles a la unidad 9 de La Plata, y puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

El 7 de enero de 1977 Cabo y Pirles fueron sacados del penal de La Plata y en la madrugada del 8 de enero, cuando se aprestaban a cruzar el puente del río Samborombón Grande, fueron fusilados en un simulacro de fuga.
A partir de ese momento, Verrier se alejó de la vida pública hasta el año 2012, cuando decidió donar las seis banderas, de las siete que fueron izadas en Malvinas, a la entonces Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La misiva fue con pedido especial, que una de las banderas fuera al Mausoleo donde está el cuerpo de Néstor Kirchner. El resto fue a distintos lugares de la Argentina.
La séptima bandera estaba en manos del periodista Ricardo García, a quien Cabo había convencido de subirse al avión como pasajero diciéndole que tendría una gran primicia. Ese estandarte también fue donado por la familia del fundador del diario Crónica.
Con el objetivo de rescatar la figura de la única mujer del Operativo Cóndor, un grupo de militantes peronistas de La Plata decidió fundar un centro cultural y nombrarlo “María Cristina Verrier”. Eso ocurrió en el mes de octubre del año pasado y está ubicado en la calle 49 entre 4 y 5.

“Cuando fundamos el centro cultural quisimos ponerle el nombre de alguien que nos represente, somos la gran mayoría jóvenes peronistas y empezamos a buscar algún nombre que nos sintetice, y vimos que Maria Cristina simbolizaba un montón de banderas que queriamos levantar, en ella podíamos ver al peronismo, Malvinas, la bandera nacional, la juventud”, manifestó uno de los integrantes del espacio Matías Ferreira a Info Blanco Sobre Negro, y agregó que también buscaron resaltar “a una figura cuyo rol ha sido medio opacada dentro del Operativo Cóndor, como una especie de justicia histórica”.
Si bien los integrantes del espacio no pudieron, hasta el momento, contactarse con Verrier, sí lo hicieron con varios "cóndores", como Norberto Karasiewicz, y con la familia de Pedro Bernardini.
“Lo que pudimos averiguar de Verrier fue que la carta enviada a Cristina para donarle las banderas fue una especie de último acto público”, indicó Ferreira, que destacó el trabajo de investigación realizado por los integrantes del centro cultural sobre la figura de la única mujer del operativo.
Incluso consiguieron la tapa del Diario Crónica de aquel momento, que tienen en el centro y puede ser visto por cualquier vecino de La Plata, además de distintas fotos y una réplica del avión.
- Dardo Cabo (25) periodista, metalúrgico y activo militante peronista nacionalista, hijo del sindicalista Armando Cabo.
- María Cristina Verrier, dramaturga y periodista (27), hija de César Verrier (juez de la Suprema Corte de Justicia y funcionario del gobierno del expresidente Arturo Frondizi)
- Fernando Aguirre, empleado de (20)
- Ricardo Ahe, empleado de (20)
- Pedro Bernardini, obrero metalúrgico (28)
- Juan Bovo, obrero metalúrgico (21)
- Luis Caprara, estudiante de ingeniería (20)
- Andrés Castillo, empleado de la Caja de Ahorro (23)
- Víctor Chazarreta, obrero metalúrgico (32)
- Alejandro Giovenco Romero (21)
- Norberto Karasiewicz, obrero matalúrgico (20)
- Fernando Lisardo, empleado (20)
- Edelmiro Jesús Ramón Navarro, empleado (27)
- Aldo Ramírez, estudiante (18)
- Juan Carlos Rodríguez, empleado (31)
- Edgardo Salcedo, estudiante (24)
- Ramón Sánchez, obrero (20)
- Pedro Tursi, empleado (29)