Vecinos de Villa Elisa denunciaron una serie de ataques protagonizados por dos perros de raza pitbull que, según afirman, ya provocaron la muerte de cuatro perros y dejaron al menos cuatro personas heridas en distintos episodios ocurridos en el barrio.
Los casos se registraron en la zona de calle 2 entre 422 bis y 422, a una cuadra de la estación de trenes.
Los frentistas aseguran que la situación se repite desde hace meses y que, pese a las denuncias realizadas, el problema continúa.
Ante la situación, radicaron presentaciones en la Comisaría 12ª e intentaron dialogar con los propietarios de los animales para encontrar una solución. Sin embargo, sostuvieron que recibieron amenazas y respuestas agresivas.

"Nos están amenazando y diciendo que ellos trabajan con la Policía, que las denuncias que hagamos no van a lograr nada", expresó uno de los vecinos en diálogo con Info Blanco Sobre Negro.

Frente a la reiteración de los ataques, los habitantes de la zona manifestaron su preocupación por la seguridad de quienes viven y circulan por el barrio, especialmente niños y personas que pasean con sus mascotas, y reclamaron una intervención urgente de las autoridades para evitar nuevos episodios.


Con el objetivo de fomentar la tenencia responsable, el gobierno municipal convocó en 2021 a dueños de perros "potencialmente peligrosos" a inscribirlos en un registro.
La iniciativa está enmarcada en la Ley provincial N°14107 y la ordenanza comunal N°9548 aprobada recientemente.
La misma propone crear un Registro Municipal para Perros de Razas Potencialmente Peligrosas a los fines de identificarlos en una base de datos local.
La ordenanza 9548 aprobada en 2002 establece que deben ser considerados perros potencialmente peligrosos aquellos que pertenecen a alguna de las siguientes razas: Rottweiler, pitbull terrier, dogo argentino, filabrasileño, american staffordshire, staffordshire bull terrier, mastif, bullmastif, doberman, dogo de Burdeos, mastín napolitano, bull terrier, presa canario, akita inu.
También se incluyen las razas consideradas peligrosas en el resto del mundo que aún no hubieren ingresado al país, a las cruzas de esas razas, u otras que “por su carácter agresivo, potencia de la mandíbula o musculatura pudieren causar la muerte o lesiones graves a las personas u otros animales”, según informó en 2016 este medio.
La normativa también alcanza a aquellos perros que “hayan sido entrenados tanto para defensa como para ataque”.
Para poder ser propietario de un perro potencialmente peligroso, la legislación exige ser mayor de 18 años; no haber sido condenado por delitos de homicidio, lesiones, torturas, contra la libertad o contra la integridad moral, la libertad sexual y la salud pública o asociación con banda armada y no haber sido anteriormente sancionado por infracciones graves en materia de tenencia de animales.